Wiens hizo el anuncio durante el acto de presentación de la candidatura de Juan Carlos Rodríguez para la Intendencia de San Pedro en el marco de la interna que será el 7 de junio.
Según el ex ministro de Obras Públicas del gobierno de Mario Abdo, su prioridad será darle un enfoque social a Hambre Cero y de descentralización para trabajar en conjunto con los intendentes municipales.
“Conozco la realidad de muchas familias y sé lo que cuesta llegar a fin de mes. Por eso, cuando sea presidente, el proyecto Hambre Cero tendrá un redireccionamiento, con una mirada más humana y social”, afirmó.
Para Wiens, el diseño actual del programa, además de los gobernadores, también concentra los recursos en manos de grandes proveedores, lo que impide, según indicó, que el impacto económico llegue a los distritos y a las familias del interior.
“Le voy a dar una visión de mayor descentralización al programa Hambre Cero. El intendente es quien conoce la realidad de su comunidad, no el gobernador. El dinero debe llegar directamente a las comunidades y a las familias trabajadoras del campo, generando un verdadero efecto derrame en cada distrito”, expresó.
Igualmente, alegó que con la descentralización habrá incluso un mejor control para garantizar la transparencia de los recursos. Años atrás, muchos intendentes y gobernadores fueron denunciados por corrupción en el manejo del extinto Fonacide.
“Cuando los recursos se quedan en un pequeño grupo de grandes empresarios, el proyecto pierde su esencia social. Nuestro objetivo es que el dinero público cumpla su función y llegue a quienes realmente lo necesitan, sin despilfarros ni intermediaciones innecesarias”, agregó.
Cuando Peña excluyó a los intendentes del programa Hambre Cero tuvo que hacer muchas concesiones para descomprimir la alta tensión política que se generó. Recibió en Mburuvicha Róga a todos los jefes comunales del país.
“La descentralización es el camino correcto para dinamizar la economía local, fortalecer a los gobiernos municipales y garantizar que los programas sociales tengan un impacto real en la vida de la gente”, concluyó.
El monto inicial gestionado durante la primera etapa de implementación de Hambre Cero fue de 270 millones de dólares, y el proyecto original de Peña establecía incluso la exclusión de gobernadores, pero retrocedió por presión política.