21 may. 2026

Von Wernich: retrato de un cura torturador

El sacerdote que fue condenado a cadena perpetua, ayudó e incluso torturó a los detenidos ilegalmente en los centros de represión implantados durante el régimen dictatorial militar en Argentina, según testigos.

EFE-AFP-REUTERS
En las audiencias numerosos testigos declararon que el sacerdote Christian von Wernich colaboró con la dictadura militar (1976-1983), al ejercer el rol de “agente de inteligencia”, tal como señaló uno de los abogados querellantes.
La querella y la Fiscalía, con diferencia de matices, habían pedido este lunes, un día antes de conocerse el fallo, la pena de reclusión perpetua para Von Wernich, quien fue capellán de la mayor fuerza de seguridad del país cuando era dirigida por el fallecido general Ramón Camps, condenado a reclusión perpetua en 1986 por delitos de lesa humanidad.
SESIONES DE TORTURA. Entre otras cosas, los testigos indicaron que el sacerdote se ofrecía a confesar a detenidos ilegalmente en centros clandestinos de la dictadura para sacarles información y que incluso participó en sesiones de tortura.
Durante el proceso, que comenzó el 5 de julio pasado, declararon más de 70 personas, entre sobrevivientes de la represión, familiares de desaparecidos y testigos de secuestros ocurridos durante el último gobierno de facto. Además, se realizaron inspecciones oculares en cuatro centros clandestinos de detención del llamado “Circuito Camps”, donde los testigos reconocieron los lugares por los que se movía libremente el ex capellán policial.
Según los testimonios reproducidos durante el juicio, Von Wernich visitaba periódicamente cinco prisiones clandestinas de la policía de la provincia para dar “‘asistencia espiritual” a los detenidos.
Pero la tarea consistía, en realidad, en exhortarlos a colaborar con sus captores, quebrarlos anímicamente y procurar información que luego transmitía a las fuerzas de seguridad.
RECONCILIACIÓN. Antes de conocer el veredicto, Von Wernich rompió el silencio que mantuvo durante gran parte del proceso y, mediante citas bíblicas, aludió a la necesidad de “reconciliación” y apuntó contra quienes declararon en su contra.
“El testigo falso es el demonio, porque está preñado de malicia”, dijo el sacerdote, enfundado en un chaleco antibalas con el que se presentó cada vez que presenció las audiencias. “El fin no justifica los medios. Si queremos llegar a la verdad, hagámoslo con paz, con reconciliación, porque un corazón preñado de malicia es un corazón que no entiende lo que Dios quiere y lo que el hombre necesita: reconciliarse”, destacó.
CANDIDATOS, COMPLACIDOS. La condena fue acogida con beneplácito por los candidatos a las elecciones presidenciales que se desarrollarán este mes.
“Me alegra mucho, muchísimo, de que a partir de este caso y la reclusión perpetua que ahora pesa sobre Von Wernich empiece a haber verdad, justicia y condena para los delitos de lesa humanidad”, dijo a la prensa Elisa Carrió, candidata liberal cristiana con fuertes vínculos con la jerarquía de la Iglesia Católica.
“Uno siente alegría porque hubo una decisión clara y unánime de la Justicia”, afirmó Roberto Lavagna, ex ministro de Economía, que encabeza una coalición que nuclea a peronistas disidentes y socialdemócratas de cara a las elecciones del 28 de octubre.
Lavagna instó a la Justicia a “seguir con los otros casos” de violaciones a los derechos humanos en dictadura, que fueron impulsados tras la derogación de las leyes de amnistía en 2003. La sentencia fue la primera contra un sacerdote en América Latina que reconoció que los delitos fueron cometidos en el marco de un genocidio.
KIRCHNER ELOGIA EL FALLO
El presidente argentino, Néstor Kirchner, consideró ayer “ejemplar” la condena a prisión perpetua impuesta al sacerdote católico Christian von Wernich por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
En un acto en la sede del gobierno, Kirchner dijo que fue “muy importante” el fallo del tribunal de la ciudad bonaerense de La Plata que el martes condenó a Von Wernich a la máxima pena prevista por las leyes locales.
“Es muy importante lo que ha pasado ayer. Ha sido una condena ejemplar”, señaló.
“Pronto terminará mi gestión, me siento bien en ese aspecto, de que hayamos avanzado tanto en buscar la reconciliación con memoria, con justicia”, dijo en una referencia al impulso que su Gobierno ha dado a las causas judiciales por los crímenes de la última dictadura (1976-1983) desde que asumió el Gobierno en 2003.
El mandatario argentino también tuvo un agradecimiento “a las Madres de Plaza de Mayo, que han mantenido viva la lucha por la justicia en momentos tremendamente difíciles”, aseguró el presidente.