El Judas Kái es una tradición paraguaya de la fiesta católica del San Juan Ára en la que un muñeco rellenado con trozos de tela y hojas de papel de diario personifica a Judas, quien traicionó a Jesús. En un momento de la fiesta, es prendido el fuego para el regocijo de los presentes, con las bombas aportando su cuota en el show del evento en cuestión.
A lo largo de los años, el particular momento fue mutando para elegir a los personajes que no cuentan con el apoyo popular y permite a través de este ritual simbólico una venganza o expiación colectiva de la persona en cuestión, habitualmente un político corrupto o poco querido.
🇵🇾😂 TREMENDO: Los paraguayos eligieron a Mbappé como la figura del Judas Kai para quemar en las fiestas de San Juan🔥, lo que desató todo tipo de comentarios en las redes sociales 😅🫣 pic.twitter.com/BxJ4jIzWvU
— oss (@jradoss) July 5, 2026
Este año –atravesados por la participación de la Selección Paraguaya en el Mundial y tras el duro partido contra Francia, que representó la eliminación albirroja en los octavos de final– se llevó la atención una versión del Judas Kái del futbolista francés Kylian Mbappé, quien durante todo el partido jugado el sábado en Estados Unidos, mostró una actitud que no gustó mucho al populoso público paraguayo, que lo consideró alejado de la humildad y el respeto hacia el rival y la deportividad característica del fútbol.
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En un video que se hizo viral, se puede observar al tradicional muñeco con un sombrero piri, camisa y pantalones, con un cartel a la altura del pecho con el nombre del astro del Real Madrid, mientras un hombre con una antorcha procede a iniciar el ritual del Judas Kái –esta vez Mbappé Kái– haciendo de escupefuegos o tragafuegos, el espectáculo circense ancestral.
En el partido de octavos de final en el que Francia venció por 1 a 0 a Paraguay, el futbolista transmitió una actitud hostil a los paraguayos, buscó roces constantemente y ante cada reclamo de los albirrojos, mostraba una sonrisa que fue considerada como altanera por los hinchas.
Tras el pitazo final, incluso, el arquero paraguayo Orlando Gill buscó pasarle la mano como gesto de deportividad, pero el delantero francés esquivó el saludo pese a tenerlo de frente.
En una entrevista desde el campo de juego para la transmisión internacional, Mbappé incluso se refirió con desprecio a la táctica paraguaya, y mencionó que “si hay que meter las manos en la mierda, las metemos”.
“Ellos pensaban que íbamos a venir a jugar de esmoquin, que solo íbamos a tener jugadas bonitas, paredes y fútbol vistoso. Nosotros también sabemos jugar al fútbol sucio y hoy ganamos, incluso en ese aspecto fuimos mejores que ellos”, mencionó, dejando sentado en su opinión que la estrategia guaraní era carente de deportividad, por ser más defensiva que vistosa.
El Centro Histórico de Asunción volvió a convertirse el sábado en un gran punto de encuentro ciudadano con una nueva edición del Sanjuanazo del Centro, propuesta que combinó las tradiciones del San Juan con una intensa programación cultural y la transmisión del encuentro entre Paraguay y Francia por los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
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Los tradicionales juegos de San Juan fueron nuevamente uno de los principales atractivos. La pelota tata, el kambuchi jejoka, la carrera vosa, el toro kandil, el judas kái y el yvyra sýi convocaron a grandes y chicos, mientras que el tatapýi ári jehasa se incorporó este año como una de las novedades del circuito.