El recorte del 4,3% del presupuesto del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) impactaría particularmente a proyectos de menor envergadura, como obras de pavimentación y similares, según revelaron desde esa cartera días atrás, que representa unos G. 213.757 millones menos que dejaría de invertirse en el sector privado.
Esta situación preocupa especialmente a Cavialpa, cuyas empresas nucleadas en el gremio invirtieron en maquinarias ante la pujante inversión en infraestructura de los últimos años, y una desaceleración económica para el 2021 representaría una mayor deuda para el sector, ya que las vialeras se verían obligadas a refinanciar sus créditos, según expresó Sarubbi.
“No queremos que baje el volumen de la inversión pública. Es importante que todas las obras encaradas desde el Gobierno en los últimos años continúen en los siguientes. Hay una industria de la construcción preparada para cierto volumen de obras” y una disminución sería un golpe al sector, agregó el ingeniero.
El titular de Cavialpa detalló que más de cien empresas que trabajan con el MOPC invirtieron y compraron equipamientos, además de contar con más personal capacitado, y es por eso que actualmente existe un gran potencial de construcción impulsado por el Gobierno en los últimos años. “Si en los siguientes años baja el volumen de la inversión pública, habrá desempleados en una etapa donde justamente el empleo y la reactivación económica es lo esperado en la etapa de postpandemia”, puntualizó el representante de las vialeras.
Asimismo, se mostró preocupado porque muchas empresa que compraron equipamientos, que se financian a largo plazo, “no podrán pagarlos” por la falta de trabajos.
En ese sentido, señaló que su gremio busca diversas herramientas de financiamiento público para asegurar que el volumen de obras continúe, apelando a emisión de bonos o créditos, la forma más habitual de financiamiento del sector. A falta de estos, dijo que se podría recurrir a otros sistemas, como la APP (Alianza Público-Privada), la llave en mano, las concesiones u otras alternativas para dar “oxígeno” a las empresas.
El sector vial está preocupado por el menor volumen de trabajo para el 2021 debido al recorte presupuestario del Gobierno, lo cual impactará en la baja de empleos y el aumento de la deuda de las empresas.