11 jun. 2026

Verán mecanismos para agilizar la anulación de matrimonios en el país

Tras conocer la decisión del papa Francisco de reformar el proceso para lograr la nulidad del matrimonio eclesial de forma rápida y sin costo, los representantes de la Iglesia local comentaron ayer las implicancias de este cambio que establece dos novedades: la introducción de la sentencia única a favor de la nulidad y la decisión directa del obispo en los casos más claros.

El reformador.    El papa Francisco decidió que el proceso de nulidad dure  máximo un año.

El reformador. El papa Francisco decidió que el proceso de nulidad dure máximo un año.

Los dos documentos papales o Motu proprio, llamados Mitis Iudex Dominus Iesus y Mitis et misericors Iesus, promovidos por Francisco introducen cambios en el Código de Derecho Canónico y el Código de los Cánones de las Iglesias orientales, sin que eso modifique el principio de que el matrimonio católico es indisoluble, sino que busca acercar a la Iglesia a los separados.

El vicario general de la arquidiócesis de Asunción, Óscar González, dijo que esta providencia promovida por el Papa “viene a ayudar a que las personas que al tener la declaración de la Iglesia puedan quedar libres del peso de la falla”.

El costo de la nulidad no es solo económico, según el padre González lo que más cuesta a las personas que piden la nulidad es aceptar la frustración, el fracaso del matrimonio, reconocer un paso equivocado que dieron.

A nivel local, el proceso se inicia en las diócesis y los casos posteriormente pasan al tribunal que funciona en la arquidiócesis de Asunción y atiende los pedidos de anulación. El padre Julio Rojas es el juez eclesiástico y trabaja junto a un equipo de sacerdotes integrado por el padre Virgilio Rodi y el padre Narciso Velázquez, rector de la Universidad Católica. Los casos son promovidos por abogados especialistas en derecho canónico.

El proceso de anulación de matrimonio dura más o menos un año, pasa por primera y segunda instancia, conforme lo establecía el derecho canónico En algunos casos menos o incluso per secula seculorum.

En el proceso de nulidad se presentan pruebas, testigos y finalmente una sentencia de juez de acuerdo a las actas procesales. Cuesta aproximadamente G. 8 millones. “Para los honorarios de los abogados que son laicos. No sé cómo se abarataría más, pero ya se verá cómo. Seguramente va a ser gratuito. Pero los sacerdotes que trabajan en el tribunal, no perciben por estos casos”, acotó el padre González.

Cuándo se anula. Se puede dar por varias causas: cuando el acto se da sin respetar el rito y la tradición de la Iglesia Católica, cuando una persona se casa obligada o engañada o cuando la persona no tiene condiciones de cumplir todos los requisitos que la Iglesia manda.

“Cuando una persona se casa obligada no es válido el acto. Cuando uno de los dos tiene algún problema síquico o una enfermedad personal que no le permite vivir con las exigencias del matrimonio. Se puede desglosar en dolo, error de la persona, simulación, citó el padre Narciso Velázquez, especialista en Derecho canónico.