La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el mundo cuenta con herramientas para evitar el contagio del Covid-19 y así ponerle fin a la pandemia que inició a más de un año. En el listado, donde se cita al distanciamiento físico, uso de tapabocas y lavados de manos, le incluyó a la ventilación de los ambientes cerrados, una medida de la cual se está haciendo campaña para implementarla.
Un grupo de científicos había señalado a la OMS que debía considerar que el coronavirus también se transmite por el aire. Es por ello que la ventilación de los espacios cerrados, como oficinas, autos, casas, escuelas, transporte público, es clave para evitar el contagio.
Una persona puede estar infectada y ser asintomática. Pero al exhalar o al hablar emite aerosoles que contienen el virus, y al compartir un espacio cerrado con otras personas corren el riesgo de contagiar. En cambio, cuando las personas están al aire libre hay menos probabilidad de contagio, porque el aire se renueva naturalmente. Por eso, cuando las personas están en ambientes cerrados deben contar con una ventilación permanente.
Ventilación de ambientes
Para tener en cuenta la optimización del aire respirado presentamos algunas recomendaciones para minimizar el riesgo de contagio frente al Covid-19.
“Si aceptamos que alguien en un ambiente interior puede inhalar suficiente virus para causar infección cuando está a más de dos metros de la fuente original, incluso después de que la fuente original se haya ido, entonces los mecanismos de reemplazo de aire o limpieza de aire se vuelven mucho más importantes”, señala un editorial publicado en The British Medical Journal (BMJ).
Esto significa abrir ventanas o instalar o mejorar los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, como se describe la OMS. Es mucho más probable que las personas se infecten en una habitación con ventanas que no se pueden abrir o sin ningún sistema de ventilación.
Se recomienda tener las ventanas y puertas abiertas tres veces al día, por lo menos durante 30 minutos. Para ello, hay que abrir todas las ventanas de par en par. La forma más rápida de regenerar el aire es la ventilación cruzada, donde se abren de par en par las ventanas opuestas y si es necesario las puertas entre las habitaciones.
Pero ahora, que se acerca el invierno, hay que considerar que con el frío, la lluvia y el viento fresco no se puede mantener tanto tiempo abiertas las puertas y ventanas. Es por eso que como alternativa los expertos recomiendan la ventilación de espacios cada una hora, por 10 minutos, y en caso de no contar con ventanas se pueden usar los extractores de aire de la cocina y del baño.
Evitar la humedad
Es importante tener en cuenta que, en caso de una gran concentración de humedad, por ejemplo, después de la ducha, es preferible la ventilación de choque en la habitación. Esto significa que se abre la ventana de par en par, pero se cierra la puerta. Así se evita que el aire húmedo llegue a las otras habitaciones. Por lo general, el moho se desarrolla en las superficies donde se condensa la humedad del ambiente. Hay que tener en cuenta que no es recomendable la humedad demasiado alta y para las personas alérgicas, asmáticas o con otras enfermedades respiratorias, las esporas de moho en el aire pueden convertirse en un problema.