18:30-30/01/07
El general Alberto Müller Rojas dijo que Venezuela está buscando comprar sistemas de misiles tierra-aire a Rusia o a otros países para defender ''refinerías, algunos puentes estratégicos... represas hidroeléctricas, que son objetivos sensibles en una ataque a Venezuela.’'
''Son para defensa aérea,’' Muller dijo a The Associated Press en una entrevista telefónica. ''No son para atacar a nadie’’.
''Nosotros no tenemos ni tradición ni espíritu para resolver problemas por la vía de la fuerza. No somos Estados Unidos de América, no tenemos ambiciones imperiales,’' agregó.
Chávez ha advertido reiteradamente sobre una posible invasión por parte de Estados Unidos y su gobierno se ha dedicado a reforzar las defensas militares del país, uno de los principales exportadores de petróleo del mundo.
Funcionarios estadounidenses dicen que no existen esos planes militares, pero Chávez insiste y asegura que los venezolanos deben estar preparados.
La agencia de noticias de Rusia Interfax reportó el martes que entre 10 y 12 sistemas de misiles Tor-M1 podrán ser adquiridos por Venezuela, pero el servicio de noticias ITAR-Tass aseguró que la información fue negada por el ministerio de Defensa venezolano. Pero Müller aseguró que en efecto, existen planes para adquirir misiles aunque no precisó de que tipo.
En agosto, Chávez aseguró que Venezuela tiene previsto instalar un sistema avanzado defensa antiaérea capaz de derribar aviones enemigos e informó que la Fuerza Armada evaluaba los sistemas fabricados por Rusia, Bielorrusia e Irán.
John Pike, analista de defensa en GlobalSecurity.org, un centro de investigación en Alexandria, Virginia, aseguró que los países vecinos no deben alarmarse por los planes de Chávez de adquirir sistemas de defensas antiaéreas pues ese tipo de sistemas generalmente tienen un rango de acción limitado y no están diseñados para atacar.
''Normalmente, un misil tierra-aire, si es un sistema fijo, tiene un rango de varias millas, quizás de un par de docenas de millas, pero eso es todo’’, explicó.
El sistema Tor-M1 está integrado por ocho misiles instalados sobre un vehículo de lanzamiento. El sistema puede identificar hasta 48 blancos y disparar a dos de ellos simultáneamente a una altura de hasta 6.000 metros (20.000 pies).
La adquisición de los misiles sería la última en una larga lista de negociaciones militares emprendidas por Venezuela que han preocupado a funcionarios estadounidenses quienes perciben a Chávez como una amenaza a la estabilidad de la región latinoamericana.
A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos de impedir que otros países vendan armamento a Venezuela, Rusia ha firmado contratos militares con el gobierno de Chávez por un valor aproximado de 3 billones de dólares, convirtiéndose así en el principal proveedor de armamento.
Venezuela también contempla la construcción de aviones no tripulados con la ayuda de otros países, entre ellos Irán, según informó el lunes el ministro de la Defensa venezolano Raúl Isaías Baduel.
El ministro indicó que los aviones no tripulados y operados a control-remoto podrían ser empleados en labores de vigilancia y para patrullar la frontera. AP