Asimismo, dispuso el embargo de las marcas registradas a nombre de Kia Motors Corporation por 1.514.087 dólares, más la suma de 151.408 dólares, como gastos de justicia. Esto ya fue comunicado a Patricia Elizabeth Stanley, titular de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi).
La demanda se inició hace 12 años, en el mes de setiembre de 2002, cuando la citada firma, de propiedad de los hermanos Rodolfo y Roberto Gundersheimmer, promovió la demanda por indemnización por daños y perjuicios. Solicitaron unos 6 millones de dólares como compensación.
Según el abogado Carlos Darío Rufinelli, conforme con la ley, debían darle 120 días antes de quitarle la representación, para que se adecuaran todos los negocios, lo cual no fue respetado, sino que fue en forma intempestiva, en agosto del 2001.
Así, tras un largo litigio, el juez entendió que correspondía que la firma coreana, con sede en Seúl, indemnizara a la empresa Gunder ICSA con la suma de 1.514.087 dólares, más los intereses.
De acuerdo con Rufinelli, a la fecha, el monto de la demanda suma unos 3 millones y medio de dólares, entre lo fijado por el juez y los intereses. No obstante, la sentencia fue apelada con respecto al monto, ya que ellos estiman que el monto debe ser mucho mayor.
El embargo implicaría, una vez que quede firme la sentencia, que si no existe un pago de parte de la firma Kia Motors Corporation, que se llegue al remate de la propiedad de las marcas. El abogado Enrique Zacarías Michelagnoli fue el representante de la parte demandada.
NO AFECTA. Didier Arias, directivo de la firma Garden Automotores, actual representante exclusivo de la marca en Paraguay, señaló que esta situación no afecta a la firma que dirige porque se trata de un juicio promovido por el anterior representante de la marca en el país.
En cuanto al embargo de las marcas registradas a nombre de Kia Motors Corporation, Arias manifestó que no afecta de ninguna manera la comercialización de la marca y que Garden seguirá vendiendo vehículos de la marca Kia en el país.
“Es un asunto ente ellos”, señaló.
Sin embargo, de no responder la firma, se expone al embargo y, consecuentemente, a que la marca pueda ser adquirida por cualquier inversor.