El tiempo cuenta. Paula, una niña de seis años que sigue tratamiento contra el cáncer, debe recibir dosis de una vacuna. Sus padres recurrieron a un recurso de amparo para que el Ministerio de Salud realice la compra. Sin embargo, aún no fue hecha.
La niña había culminado su tratamiento, pero en octubre la enfermedad volvió, por lo que reinició la quimioterapia. La paciente, que padece de un tipo de leucemia, debe recibir dosis de erwinia L-asparaginasa. Son doce cajas, con 60 virales. El costo total de las vacunas a ser usadas en el tratamiento ronda los G. 950 millones.
El padre de Paula, Hernán Benítez, recurrió a la Defensoría del Pueblo en diciembre pasado para acceder al medicamento. La resolución salió a su favor y posteriormente la presentó a la cartera sanitaria. Sin embargo, hasta el momento la compra no fue realizada.
“El problema con el que nos encontramos es que el Estado tiene deudas con las proveedoras. Ese es uno de los problemas más graves con el que nos encontramos”.
Según explicó, a raíz de las deudas, la cartera sanitaria no cuenta con créditos de parte de las empresas. Ello hace que al realizarse el llamado para la compra, ningún proveedor se presenta para la venta.
“El Ministerio no tiene crédito porque no pagan y, por ende, nosotros somos los perjudicados al no comprarse la medicación”. Contó además que el caso de su hija no es el único, ya que varios padres también llevan adelante sus respectivos recursos de amparo.
Comentó también que están realizando planes para llevar a su hija a un centro asistencial público en el Brasil, ya que debe realizarse un trasplante de médula.
“Pero ella necesita completar las etapas de la quimioterapia, mientras gestionamos toda la documentación y nos hacemos la prueba para ser donantes para ella”.
La preocupación, recalca Benítez, es que aún no ha podido realizarse la compra de la vacuna con la cual puedan administrar la medicación a la paciente.