Según reportes de medios digitales brasileños, basados en el informe de la Policía Rodoviaria Federal (PRF), el ofuscado cerrista venía peleándose con su novia, que también se encontraba en el bus; según declararon testigos, llegó a gritarle que se iba a matar. En un momento dado, se dirigió a la cabina del conductor con la intención supuestamente de cargar su celular; sin embargo, una vez allí, se tiró sobre el conductor, revelando su verdadera intención, que era la de provocar el accidente y matarse, como había prometido.
El bus salió de control y se lanzó por la pendiente, yendo a parar entre unos árboles. Tanto el chofer como el hincha beodo y otras ocho personas quedaron con heridas, por suerte ninguna de gravedad, y fueron atendidas en dos hospitales de la zona del accidente.
El incidente se registró en la tarde del viernes, en el kilómetro 466 de la ruta BR 277, a la altura de la localidad Nova Laranjeira, del estado de Paraná, según los datos.
El bus es de la empresa Ñeembucú SRL, de Paraguay, que había viajado a San Pablo llevando a 55 aficionados del club Cerro Porteño, para ver el partido que el club de barrio Obrero disputó contra el Corinthians brasileño.