Ayer, el viceministro de Política Criminal, Rodrigo Nicora, mantuvo una reunión con los sindicatos de agentes penitenciarios en la sede de la Mutual de Institutos Penales, para solicitar que los trabajadores vuelvan a entrar a la penitenciaría de Tacumbú de manera normal para cumplir con sus labores de vigilancia, luego del motín donde 20 guardiacárceles fueron tomados de rehenes por los internos.
Tras la reunión, Nicora informó a los medios de prensa que quedaron en cuarto intermedio y que la mayoría de los guardiacárceles siguen sin ingresar al penal, por lo menos hasta que el Ministerio cumpla con sus reivindicaciones, sobre todo con respecto a las medidas para garantizar su seguridad.
Asimismo, manifestó que algunos trabajadores sí entran a Tacumbú a fin de cubrir las zonas más importantes y aguardan que la situación se normalice por completo desde hoy o mañana, ya que los guardiacárceles se comprometieron a cumplir con los pedidos en un plazo de al menos 48 horas.
Sostuvo que el Ministerio de Justicia entiende las necesidades que tienen los guardiacárceles, pero no dio detalles de cada una de las exigencias. Solo dijo que se trata de una “deuda histórica” que tiene el Ministerio de Justicia con los trabajadores y reconoció que es “una necesidad básica”, ante la actividad que desempeñan los agentes penitenciarios.