05 ago 2026

Un concierto memorable, con brillo y deslumbrante talento

Por Marisol Ramírez

mramirez@uhora.com.py

Con palabras como “estoy muy feliz de estar aquí en este hermoso país, me llevó 43 años llegar hasta aquí, me gustaría regresar pronto con toda mi banda”, el inglés sir Elton John conquistó al público que asistió a su concierto, el miércoles último, en el Yacht y Golf Club Paraguayo.

Alrededor de cinco mil personas se dieron cita al espectáculo donde se disfrutó del carisma y talento musical del británico, quien hizo aplaudir de pie a los asistentes tras cada canción interpretada. La calidez del show se sintió en varios momentos, y en ocasiones, el artista elevaba los brazos al cielo y gritaba demostrando contagiarse del entusiasmo masivo.

Algunos temas que brillaron más en la jornada fueron grandes clásicos como Don’t Let the Sun Go Down On Me, Candle in the wind, The One, Daniel y Your Song o la rítmica Crocodile Rock. Este último hizo bailar a los presentes, que llenaron el predio después de iniciado el puntual encuentro.

Canciones como Sixty years on, Levon, Mona Lisas and mad hatters, tal vez no eran tan conocidas por la mayoría (sobre todo los más jóvenes), pero sin dudas gustaron a todos, y otros como Believe, Rocket man (I think it’s going to be a long, long time), Daniel hicieron aplaudir con mayor euforia y ovación, y hasta un ramo de rosas rojas materializó el afecto de algunos fanáticos, arrojado al escenario.

I Guess That’s Why They Call It the Blues volvió a generar aplausos efusivos, y al turno de la popular Nikita, los gritos ensordecieron brevemente. Nuevamente con Honky Cat, Tiny Dancer, Philadelphia freedom y Bennie and The Jets el ritmo subió y la gente vibró, las luces del escenario se tiñeron de colores cálidos, y el talento al piano deslumbró.

Cuando el colorido artista interpretó Candle in the wind, canción que luego rebautizó como English rose para la muerte de su gran amiga, Lady Di, los presentes volvieron a elevar el volumen de los gritos de gusto.

La melódica Sorry Seems to be the hardest word también fue ocasión de poner equilibrio entre las canciones más rítmicas, y se sintió el carisma del artista de manera más suave.

Tras la despedida, donde el artista volvía a manifestar su alegría de compartir con un público tan cálido, los gritos de Olé, olé... Elton, Elton..., pedían más show... y el compositor volvió para regalar The circle of life y Can You Feel The Love Tonight, ambos escritos para el filme El Rey León (Disney), un cierre de película, con imágenes del filme animado en las pantallas gigantes a los costados del escenario. Definitivamente, un lujo.