17 ago 2026

Urgen planes coordinados y eficientes para enfrentar al fenómeno El Niño

El Niño ingresaría en breve al país y se esperan lluvias y calor. Como afirman los meteorólogos, en Paraguay las lluvias son normales en primavera y verano, pero El Niño las puede intensificar, esto es, lluvias de mayor intensidad e inundaciones. Como afirma Naciones Unidas, es fundamental la alerta temprana para salvar vidas, amortiguar el impacto en las economías y las comunidades.

De acuerdo con los pronósticos, estaba previsto que el fenómeno El Niño apareciera entre los meses de julio y agosto, presentándose con una primavera muy lluviosa y calurosa, y luego un verano también muy lluvioso y caluroso. Las previsiones alertan sobre inundaciones pluviales debido a la gran cantidad de lluvias y en poco tiempo, como mencionara a este diario el director de Meteorología, Eduardo Mingo: “Ya tuvimos mucha lluvia en marzo y abril, sin tener El Niño; en cinco o seis horas inundó Luque; eso puede ser más frecuente y debemos prepararnos”. Y es que resulta que los países de Latinoamérica suelen recibir el mayor impacto.

La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, advertía del 90% de probabilidad de que el fenómeno hiciera su aparición en el segundo semestre de este año y de su elevada intensidad. Las lluvias intensas e inundaciones tendrían gran impacto, decía, en las comunidades y en la serie de actividades productivas y económicas.

Para el sudeste de Sudamérica, el sur de Brasil, Paraguay, el norte de Argentina, el noreste de Argentina y Uruguay, se esperan lluvias por encima de lo normal, con el consecuente riesgo de inundaciones, tormentas severas y deslizamientos de tierra. Ante el temor y desinformación, Saulo recomendaba “confiar en las instituciones que están a cargo del manejo de la información meteorológica, ellos son los responsables y las voces autorizadas” en relación con este fenómeno.

Apuntó asimismo que la ciencia, no ha demostrado que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los episodios de El Niño, pero sí se sabe que ambos pueden combinarse y amplificar sus impactos en términos de fenómenos meteorológicos extremos que su vez generan desastres naturales.

Para evitar las más graves consecuencias es importante la coordinación de los planes del Gobierno para mitigar los efectos que pueda tener el fenómeno meteorológico en el país.

Según se ha informado, y anticipando el aumento de precipitaciones, la Secretaría de Emergencia Nacional ha intensificado la coordinación con gobernaciones e intendencias municipales del país para acelerar los trabajos preventivos de limpieza de cauces hídricos. Esta debería ser una tarea habitual para los gobiernos departamentales y municipales, al tiempo de desarrollar una tarea más educativa con los vecinos, y aplicar mejores controles para evitar que se arrojen desperdicios a los cauces; esperamos que se hayan cumplido los objetivos, pues de no ser así, las precipitaciones previstas causarán grandes dificultades y supondrán un peligro.

Como explicó el ingeniero Édgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), se estima que va a ser “un evento muy fuerte” de acuerdo a los informes globales y podría impactar en la agricultura y la ganadería, si no se toman los recaudos correspondientes. Para la agricultura, las lluvias son muy beneficiosas, pero ciertos rubros no soportan la humedad; además, hay probabilidades de que con tanta lluvia aparezcan las plagas en los rubros agrícolas, y esto sin deudas va a incidir en los costos. En cuanto a la ganadería, podría ser uno de los rubros más afectados.

En las redes sociales se han viralizado las imágenes de reses arrastradas por caudalosos cauces de agua en la región, para que eso no ocurra en nuestro país, es importante seguir las recomendaciones de las instituciones y tomar medidas preventivas; prever la alimentación como forraje, preparar terrenos altos para albergar a los animales y otras medidas para evitar enfermedades o el impacto de las inundaciones.

El plan de mitigación de los efectos del fenómeno meteorológico El Niño debe ser ejecutado e implementado con máxima eficiencia y en coordinación directa no solo con los gobiernos departamentales y municipales, sino también con el sector empresarial, las organizaciones campesinas, los pequeños productores y la ciudadanía, ya que enfrentar una emergencia es un trabajo que se debe encarar conjuntamente con la comunidad

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