“Supongo que era mi espíritu de periodista incipiente. Yo quería estar ahí”, dijo Bareiro a una entrevista a Telefuturo este jueves.
El periodista tenía 16 años y estaba cursando la catequesis para la confirmación cuando el papa Juan Pablo II visitó Paraguay.
“Yo lo quería ver al Papa. Era como una estrella de rock”, expresó sobre las ganas que tenía de participar lo más de cerca posible y dentro de la organización durante aquella visita papal.
Otro comunicador que participó de aquellos tres días fue Rubén Darío Da Rosa, quien recomendó a los servidores del papa Francisco que se preparen física y espiritualmente para el evento. Este sí se considera creyente de la Iglesia Católica.
Una de las ventajas que Bareiro le encontró a ser servidor fue la cantidad de personas que conoció y poder ver a tantos jóvenes unidos por una misma misión.
“Es una buena experiencia de lo que supone organizarse, porque los paraguayos somos muy indisciplinados, acá hay que respetar los tiempos, hay que saber convivir, hay que ser tolerantes. Una serie de ejercicios democráticos que se van a poner en práctica”, enfatizó.
Recordó que su cobertura fue en el Ñu Guasu y tenía que asistir a las personas de edad avanzada. Por la lluvia de esos días, comentó que estaban “hasta la cintura en el barro” y que debía cubrir con el paraguas a las personas que ayudaban.
Da Rosa dijo que los servidores tienen que saber que esos días deben estar consagrados a colaborar con las personas. Es una experiencia maravillosa. “No tenés espacio para otra cosa que no sea tu rol de servidor”.
Ambos periodistas recomendaron a los jóvenes e interesados a inscribirse para ser servidores del Papa. La calificaron como una buena experiencia.
“Si volviera en el tiempo, aunque ahora mis convicciones no religiosas son las mismas, volvería a ser un servidor del Papa”, culminó Bareiro.
Todas las personas de entre 16 a 60 años de edad que quieran ser servidores de Francisco tienen tiempo de inscribirse hasta el 31 de mayo a través de la página web.