Según el presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami), el geólogo Víctor Fernández, Paraguay tiene potencial en varios minerales estratégicos, con avances más concretos en uranio y titanio. El directivo explicó, a través de una nota de prensa, que en el caso del uranio existen recursos cuantificados y evaluados geológicamente (4.800 toneladas de reservas aproximadamente), lo que confirma su existencia y una viabilidad técnica preliminar.
En cuanto al titanio, Fernández informó que los proyectos en desarrollo también contemplan la presencia de hierro y, posiblemente, la obtención de vanadio como subproducto, lo que amplía el valor económico de su explotación.
“A corto plazo se tienen tres proyectos, dos de uranio y uno de titanio. Este último incluirá hierro y vanadio. Todos se encuentran en etapas muy avanzadas. Se estima que en un plazo de tres a cuatro años se estará en condiciones de iniciar el desarrollo de la mina, por lo que prácticamente ya pueden considerarse proyectos consolidados”, afirmó.
Igualmente, indicó que existen otras iniciativas vinculadas a minerales como litio y tierras raras. Sin embargo, admitió que estos proyectos aún se encuentran en fases iniciales de prospección.
El titular de la Capami sostuvo que el escenario actual apunta a la exportación. “Si se desarrollan industrias que demanden esta materia prima, los minerales pueden quedarse en el país y ser procesados localmente. Pero si no hay demanda interna, naturalmente se exportarán”, dijo.
Combustible nuclear. En cuanto al uranio, utilizado principalmente como combustible para plantas nucleares, explicó que su destino dependerá del desarrollo de este tipo de infraestructura en los países que podrían comprarnos la materia prima.
“A nivel regional, el mercado aún está en desarrollo. Argentina y Brasil muestran demanda, mientras que otros países apenas están iniciando proyectos y no cuentan con plantas nucleares. En cambio, a nivel global, EEUU, Europa y China son grandes consumidores que pueden absorber estos minerales”, sostuvo.
Por otro lado, sobre el titanio, contó que su principal uso está en la fabricación de pigmentos para pinturas presentes en automóviles, electrodomésticos y viviendas, con alta demanda en mercados como Brasil, Estados Unidos y los países asiáticos.
“El volumen previsto en el proyecto de titanio es muy grande, por lo que nuestro país no podrá absorber toda la producción. Igualmente, aún no se puede determinar con precisión el mercado final, ya que el proyecto se encuentra en fase de diseño”, explicó.
El reporte de prensa resalta que el vanadio también cuenta con demanda en la siderurgia y en la química industrial. En tanto, el hierro podría ser aprovechado por industrias locales, impulsar nuevas inversiones o destinarse, en una primera etapa, a mercados externos, afirmó Fernández.
Actualmente, el oro es el único mineral en explotación en Paraguay, según reportes del Viceministerio de Minas y Energía. Otros recursos como el cobre no presentan ambientes geológicos favorables que puedan competir con modelos mineros como los de Chile y Perú, por lo que aún es muy temprano para hablar de posibles yacimientos de este metal en nuestro país.
- 4.800 toneladas de uranio son las reservas en el país, y según estimaciones están en la zona de Yuty, Caazapá.
“Hay que avanzar en la industrialización”
El ex ministro de Energía y Minas del Perú, ingeniero Rómulo Mucho Mamani, advirtió que el principal desafío para los países latinoamericanos no es solo desarrollar la extracción, sino avanzar hacia la industrialización del sector. El profesional vendrá a Asunción en mayo próximo a disertar sobre cómo Paraguay puede posicionarse en el mapa extractivo global.
“La minería en nuestros países históricamente se ha enfocado en la extracción y comercialización. Para dar el siguiente paso, hay que avanzar hacia el ‘downstream’, es decir, hacia la transformación industrial de esos recursos”, explicó.
Señaló que, si bien la extracción ya genera valor por los procesos y la tecnología involucrados, el mayor impacto económico se logra en las etapas industriales, vinculadas a la manufactura y el uso de los minerales en cadenas productivas más complejas. Como ejemplo, mencionó el caso del cobre en Perú, cuyo valor se multiplica al ser utilizado en industrias como la electromovilidad, la electrónica y las redes eléctricas.
Al mismo tiempo, reconoció que avanzar hacia ese nivel implica desafíos estructurales. “Para agregar valor localmente se necesitan industrias que utilicen esos minerales. Si no existen, lo que se produce son concentrados o metales básicos para exportación”, indicó el experto.