02 nov 2026

Un año de obstáculos frena la reconstrucción de Notre Dame

Ocho siglos de historia quedaron en suspenso cuando el 15 de abril de 2019 un incendio derribó la aguja de Notre Dame y su cubierta. Un año después, Francia persiste en su objetivo de reabrir la catedral en 2024, aunque el coronavirus mantenga paralizadas las obras.

Notre Dame 3.jpg

La siniestrada Catedral de Notre Dame se recompone de a poco.

Foto: EFE

Las vallas que rodean el templo parisino, la grúa sin movimiento y los andamios que velan por su estructura son reflejo de aquella fatídica tarde, sobre la que la Justicia todavía no se pudo esclarecer el origen de las llamas.

El avance de las pesquisas y de la restauración está determinado por la pandemia que puso en hibernación al mundo. Aunque la investigación judicial prosigue en manos de la Brigada Criminal, el análisis técnico se vio frenado cuando este 16 de marzo las obras se suspendieron hasta nueva orden por precaución sanitaria.

Notre Dame estaba restaurando la aguja erigida por Viollet-le-Duc en el siglo XIX cuando se desató el fuego, y el desmantelamiento del andamiaje quemado, que quedó reducido a un amasijo de hierros, es clave para poder acceder al epicentro del siniestro y desentrañarlo.

Lea más: Incendio en la catedral de Notre Dame de París

Esa delicada labor iba a empezar el pasado 23 de marzo, pero reina por ahora la calma en torno a ese monumento gótico habitualmente bullicioso, desprovisto de parisinos y turistas por un confinamiento que en Francia, con unos 15.000 muertos por Covid-19, se extenderá, de momento, hasta mediados de mayo.

Estaba también en marcha la retirada de la madera calcinada sobre el trasdós de las bóvedas, necesaria para constatar el estado del mortero que garantiza la unión entre las piedras y saber cómo las juntas han resistido al frío, al calor y a otros episodios meteorológicos extremos en estos doce meses.

Hasta que no finalicen ambas operaciones, el establecimiento público encargado de su conservación y restauración no da por superado el peligro de hundimiento.

De momento, el comité científico creado el pasado abril para coordinar a expertos de diferentes ámbitos y asesorar a las autoridades sigue inmerso en la fase de diagnóstico.

Estaba previsto que entregara sus conclusiones parciales en junio y el balance completo en setiembre u octubre, pero ese calendario también se vio afectado, explica a EFE Aline Magnien, una de las coordinadoras de ese “consejo de sabios” que reúne a medio centenar de equipos.

La historiadora tuvo el privilegio de entrar a la catedral poco después del incendio.

“Fue bastante aterrador ver trozos de madera y piedra calcinados y el gran agujero en el techo, pero al mismo tiempo nos dijimos que habíamos escapado a lo peor, porque la estructura que aguantaba la aguja se había salvado y las vidrieras y obras de arte también estaban intactas”, dice.

Nota relacionada: OMS advierte que Covid-19 es 10 veces más letal que gripe A

Notre Dame aún estaba humeante cuando empezaron a lloverle promesas de donativos, tanto de instituciones como de las mayores fortunas del país, y en este tiempo las cuatro fundaciones encargadas de recolectar los fondos tienen confirmados casi 902 millones de euros.

Pero el coste de la restauración y el coronavirus no han sido los únicos obstáculos hasta la fecha: el fuego fundió gran parte de las 1.326 placas de plomo que recubrían el tejado y diseminó ese metal por los alrededores en forma de partículas peligrosas para la salud.

La laboriosa descontaminación de la zona con técnicas de alta presión o de aspiración paralizó las obras de finales de julio a mediados de agosto y fuertes vientos en otoño e invierno entorpecieron una situación ya de por sí precaria.

Todavía es pronto por ello para que los científicos propongan una posible hoja de ruta que debe ser aprobada por la Comisión Nacional del Patrimonio y de la Arquitectura y queda lejos el debate si la reconstrucción debe ser fiel al modelo original o poner en evidencia tecnologías y preferencias contemporáneas.

Pero en cuanto los proyectos sean validados, según Magnien, el avance puede ser rápido.

Más sobre el tema: El día que se salvó Notre Dame

¿Tanto como para dar por cerrada esta etapa en 2024? “Depende de lo que se entienda por reabrir la catedral. Si es reabrirla al público, al culto, puede ser factible, pero sus grandes estructuras no estarán necesariamente acabadas en esa fecha. Es muy difícil saberlo”, subraya la experta.

No todo fue negativo, no obstante: el análisis de los restos ha convertido la catedral en una suerte de “yacimiento arqueológico”, algo único para los investigadores, y la limpieza del plomo ha llegado a rincones olvidados desde hace tiempo, por lo que su reapertura presentará un templo mucho más luminoso.

Más contenido de esta sección
El hombre que drogó y violó a su esposa durante más de 20 años y que supuestamente invitó a desconocidos a participar en las agresiones tenía en su teléfono “más de un millón de fotografías y vídeos” que documentaban los abusos, indicó este lunes la fiscala ante un tribunal británico.
Unos 500 indígenas debieron abandonar el domingo su comunidad en el noroeste de Colombia por disputas entre el mayor cártel narco del país y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, informó la Defensoría del Pueblo.
A tres días de las elecciones de medio mandato en EEUU, en las que la potencia norteamericana renovará toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, además de elegir cargos estatales y locales, estas son las claves de la jornada de este sábado:
El juicio contra un médico acusado de agredir sexualmente a más de 70 niños y adolescentes durante más de una década empezó este lunes en Alemania.
Nueve personas murieron el domingo cuando el pequeño avión en el que viajaban se precipitó sobre un vecindario en el sur de Florida, a pocos kilómetros de Mar-a-Lago, la residencia vacacional del presidente estadounidense Donald Trump, informaron las autoridades.
Cientos de personas acudieron este fin de semana a las playas de La Guaira, el estado más afectado por el doble terremoto del pasado 24 de junio en Venezuela, luego de que la Gobernación de la región anunciara la apertura de los balnearios solo los fines de semana.