El abogado penalista Roque Orrego criticó la “falta de idoneidad” y la “corrupción” en el sistema de Justicia y los órganos de seguridad que permitieron el final de Emerson Giovanni Ruiz Acosta, alias Pingüi, quien falleció este martes en un asalto domiciliario en Fernando de la Mora, llevando consigo un largo historial de antecedentes criminales.
“Tenemos un Estado altamente ineficiente. Tenemos un Estado, no ausente, sino cómplice”, expuso el profesional.
NULA LUCHA A CARRERAS DELICTIVAS. Orrego analizó que este caso específico revela algo preocupante: “En primer lugar, existen personas en carrera delictiva, sin que el Estado tenga los elementos para revertir y lograr el desistimiento de esa carrera criminal”, explicó.
¿Por qué? “Porque una vez detenidas las personas, vemos que las causas tardan en llegar a término, es decir, a que se lleve a juicio el proceso. Mientras, muchos suman ingresos al sistema penitenciario, no encontrando una respuesta porque no hubo una investigación fiscal eficiente o por algún otro motivo que no terminan los casos”, dijo.
Detalló que el sistema judicial no tiene una herramienta de intervención que ayude a que la persona que delinquió desista de la carrera criminal.
“Nuestro sistema penitenciario es lamentable, está colapsado”, refirió el abogado.
Además, no se cuenta con el espacio para tratar de cerca con las personas, quienes terminan “dominadas por el crimen organizado, antes de que el Estado logre provocar un desistimiento”.
El otro “gran problema” ocurre a la hora de intervenir eficazmente en las causas, en las que los jueces no cuentan con estructuras estatales necesarias para dictar medidas que le permitan a los procesados recibir un tratamiento alternativo a la adicción o ayuda a la falta de reinserción al mercado laboral.
¿SE CUMPLEN LAS ÓRDENES? Respecto a las órdenes de detención o de captura, existe una falencia, revela Orrego, y esa falencia es por parte de la Policía Nacional.
No solo para lograr la captura efectiva, sino que también para reunir pruebas suficientes para luego entregar a la Fiscalía para que continúe con las investigaciones, dijo.
“Las órdenes de detención no se concretan por la corrupción policial. Esas personas negocian en las barreras y se los deja libre”, lamentó.
Contó que se tiene registrado que muchas veces las patrullas se ponen en las calles para hacerse con ese dinero, dejándolos pasar a los que están siendo buscados por la Justicia.
Y si los procesados no tienen dinero, se les suelta, con la condición de que salgan a las calles a juntar dinero para ellos, los policías, cuestionó el abogado Roque Orrego.
“No digo que todos los policías sean así, pero eso está presente”, criticó.
ABATIDO. En la madrugada del martes, tres hombres, entre ellos Emerson Ruiz, ingresaron a una vivienda en la zona Norte de Fernando de la Mora, Departamento Central, sobre la calle Marconi Estragó, entre Manuel Domínguez y Monseñor A. Maricevich.
El ahora abatido logró llegar hasta la pieza de la víctima, quien también se encontraba armada. El hecho ocurrió cerca de las 02:45 y en medio de un intercambio de disparos, el dueño de casa y Pingüi fallecieron.