La agrupación de Los Angeles liderada por el vocalista Brandon Flowers y que completan David Keuning (guitarra), Mark Stoermer (bajo y violín) y Ronald Vanucci Jr. (batería) desplegó durante 90 minutos un show que le permitió reivindicarse tras su decepcionante debut en 2007 en Argentina.
Las recientes inhibiciones del volumen del sonido para recitales dispuestas por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires no condicionó a The Killers, que presentó un show prolijo y contundente a pesar del escenario casi vacío en el que Flowers captó la atención de todos con su personalidad.
El recital comenzó con “Human”, principal corte de “Day and Age”, disco para el cual el grupo convocó al productor de Madonna, Stuart Prince, e incluyó una lista de temas muy similar al presentado en la gira mundial registrada en el audiovisual “Live at the Royal Albert Hall”.
The Killers, que provocó la primera explosión del público con “Somebody Told Me”, tema que los lanzó a la fama mundial en 2004, sorprendió con dos covers de “Shadowplay”, de Joy Division, y de “Can¿t Help Falling in Love”, de Elvis Presley.
Flowers, quien supo coordinar los tiempos de un espectáculo que incluyó los principales cortes de los álmbumes anteriores “Hot Fuss”, “Sam’s Town” y “Sawdust”, se lució con una intro en piano de “Human”, que sirvió como puente para Sam’s Town, en el inicio de la etapa más tranquila de la presentación.
The Killers, que no permitió fotografías de la prensa, mostró un show con dos etapas bailables intercaladas por una sección más calma que culminó con una versión de “Smile like you mean it”, que comenzó con piano y violín y dio pie a un nuevo segmento de fiesta para los jóvenes y adolescentes presentes.
Para el cierre quedaron “All The Things That I¿ve Done”, “I got soul, but I¿m not a soldier”, “Jenny Was a Friend Of Mine” y “When You Were Young”, las cuales despidieron al público que se retiraba salpicado por una lluvia de papeles plateados. GAT