Por Sofía Masi<br>Ciudad del Este<br>Niños, jóvenes y adultos, con sus cajas de mercaderías en manos ofrecen a gritos relojes, anteojos, comestibles y bebidas gaseosas a los pasajeros, que desde los ómnibus les pasan sus 2 mil guaraníes para comprar alguna chuchería o asadito que llene el estómago. El rugir de los motores se mezcla con las voces de quienes se ubican al costado de la ruta 7, en barrio Ciudad Nueva, para intentar recaudar para comprar el pan de cada día.<br>Son cerca de 100 vendedores ambulantes y 39 casilleros, los que dejarán de trabajar en sus precarias casitas de madera y chapa de zinc para reinstalarse en los bloques A y B de la parada interurbana. Contarán con servicio de agua corriente proveniente de un pozo artesiano con tanque de 10 mil litros. <br>Un total de 90 casillas serán habilitadas y ocupadas también por quienes anteriormente estaban instalados en el kilómetro 4 y fueron expulsados del espacio público, además de las empresas de transporte para la venta de pasajes. <br>Un puesto policial, un espacio para el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y parada de taxi son otros de los servicios con los que contará el lugar.<br>Beatriz Maidana, directora del Obras Urbanas de la Municipalidad del Ciudad del Este, manifestó su satisfacción con las obras. “Con este trabajo se busca garantizar la seguridad a los vendedores y pasajeros, ordenar ese espacio público y dignificar el trabajo de los vendedores”, señaló. <br>Los servicios básicos como agua y limpieza estarán a cargo de la Municipalidad, mientras que la administración de la parada en cuanto al cobro de tasas por ocupar el espacio queda terciarizado, a cargo de la empresa Itá Paraná. <br>RETRASO. La parada interurbana debía ser inaugurada en mayo pasado. Sin embargo se retrasó debido a que los trabajos no terminaban por falta de cemento. <br>La inauguración está prevista para hoy a las 18 y se contará con la presencia de las autoridades municipales, concejales y la intendenta Sandra McLeod, así como los beneficiarios directos de las obras comunales.<br>TESTIMONIOS. Vidal Godoy, de 42 años, poblador del barrio 23 de Octubre de Ciudad del Este, es padre de tres niños y trabaja desde hace 8 años como vendedor ambulante. “Estamos contentos con este mejoramiento. La situación era desesperante con el barro y lo pobre que eran las casillas. Ahora en días de lluvia especialmente, todo va a ser más limpio y ordenado”, dijo.<br> Clemente Espínola Paredes, de 46 años, padre de cinco varones, tres de ellos menores de edad en etapa escolar, vive en el barrio Obrero y trabaja en la venta de mercaderías en la vía pública desde hace 9 años. “Creo que es importante crear más fuentes de trabajo. Cualquier trabajo es digno, pero siendo vendedor ambulante no es seguro y a veces falta qué comer”, dijo visiblemente emocionado.<br>