Por Robert Figueredo | corresponsal
Según Amapola Piacentini, apoderada general de una empresa agroganadera, en la tarde de este martes un funcionario de la estancia (Ricardo Gómez) y dos policías (José Escobar y Catalino Fariña) fueron tomados de rehenes por un grupo de 30 indígenas aproximadamente.
Los policías y el civil fueron despojados de sus armas y amenazados de muerte con machetes y foisas por el cuello. Luego de algunas horas, tras ser golpeados y torturados, fueron liberados pero sin sus armas. La reacción obedecería a la intervención realizada por los empleados de la estancia en un sector de la propiedad donde los indígenas han cortado el alambrado para poder transitar en moto y camiones.
En los últimos días la situación se ha vuelto insostenible entre las partes en litigio, incrementándose por una supuesta deforestación masiva de la reserva en beneficio de empresarios de la madera y el carbón de zonas aledañas. Estos estarían utilizando a la comunidad de los mbyá guaraní, ocupantes de la reserva de unas 260 hectáreas.
Por una cuestión interna, los indígenas no permiten el ingreso de personas, incluyendo a policías, fiscales y fiscalizadores de la SEAM, INDI e Indert. Para los nativos, la cuestión pasa por defender su cultura y la ocupación. El caso estÁ judicializado en varios frentes, pero hasta el momento no se pudo cumplir ninguna resolución debido a la oposición de los nativos.
Ambas partes reclaman la presencia del presidente del INDI para poner paño frío a la tensión. De continuar esta escalada de violencia, el conflicto quizás cueste vidas humanas. “Estamos inseguros. Somos atacados por los ocupantes. No podemos trabajar la tierra por inseguridad y la Policía poco o nada nos respalda”, dijo Piacentini reclamando EL cumplimiento de órdenes judiciales por parte de la Policía.