El presidente de Irán expresó ayer su optimismo antes del nuevo ciclo de negociaciones con Estados Unidos en Ginebra, después de que Donald Trump acusara a Teherán de desarrollar misiles capaces de alcanzar EEUU y de continuar con sus ambiciones nucleares.
Durante su discurso sobre el Estado de la Unión, Trump afirmó el martes que Irán está trabajando para “construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos” y que sigue adelante con “sus siniestras ambiciones nucleares”.
Pero el mandatario también dijo que dará prioridad a la vía diplomática, antes del nuevo ciclo de negociaciones en Ginebra.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, se mostró optimista respecto a esas conversaciones, que del lado iraní estarán encabezadas por el canciller Abás Araqchi, que ya viajó a Ginebra. “Observamos una perspectiva favorable para las negociaciones”, dijo Pezeshkian en un discurso. “Continuamos el proceso bajo la guía del líder supremo, para salir de esta situación de ‘ni guerra ni paz’”, sostuvo.
Más temprano, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, desmintió las afirmaciones de Trump y tachó sus declaraciones de “mentiras”.
El mayor rango de los misiles iraníes es de 2.000 kilómetros, según las autoridades iraníes, pero el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos estima que en realidad alcanzan un máximo de unos 3.000 kilómetros, menos de un tercio de la distancia hasta el territorio continental estadounidense.
El canciller iraní declaró antes de iniciar el viaje que su país está “decidido a alcanzar un acuerdo justo y equitativo, lo antes posible”.
“Tenemos una oportunidad histórica de lograr un acuerdo sin precedentes que aborde las preocupaciones de ambas partes y los intereses mutuos”, escribió Araqchi en la red social X el martes último.
“El acuerdo está al alcance de la mano, pero solo si se da prioridad a la diplomacia”, aseguró. AFP