Con música, poesía y tenues luces de fondo, pequeñas marionetas y coloridos títeres llenan de magia la noche del Espacio E, sobre calle Estrella, en el microcentro capitalino.
Desde las 21.30, el actor Eduardo García propone el unipersonal De García a Lorca, en donde con sus muñecos rinde un homenaje al poeta y dramaturgo español, Federico García Lorca. Las entradas cuestan G. 30.000.
El unipersonal de Eduardo, integrante del grupo Teatro Miniatura, mezcla textos de obras de García Lorca, adaptados a diferentes realidades.
El unipersonal transcurre pasando por el Cuento de la niña que riega la albahaca y El Príncipe preguntón, con marionetas de hilo; la musicalización de El romance de la Luna Luna, y El diálogo del Teniente Coronel de la Guardia Civil y otros textos, utilizando máscaras y títeres con mecanismos. La poesía es la que prevalece “despertando a los poetas internos...”, indica el actor y titiritero.
De García a Lorca fue estrenado en 2014; lleva 65 representaciones en distintos puntos de Latinoamérica, entre ellos salas de teatro, escuelas, quinchos barriales, bibliotecas, centros culturales y bares. Obtuvo el segundo puesto en la Fiesta Provincial de Teatro de Misiones, Argentina, donde también Eduardo García obtuvo un reconocimiento como Mejor Actuación Masculina, en el 2014.
La obra es una especie de mosaico, “de rompecabezas con textos de Federico García Lorca”, dice el artista.
“La idea se gesta hace ocho años atrás. Me surgió la necesidad de trabajar sobre los textos de García Lorca, como una llamada desde mi raíz. El proceso fue largo y hermoso. Tratando siempre de defender la esencia del trabajo y la vida de este poeta que aportó a las letras, la fusión de folclore con la vanguardia”, afirma García.
Con un trabajo intenso de laboratorio se capacitó estudiando canción andaluza y percusión. Luego se formó en el Instituto Nacional de Teatro de Argentina, gracias a una beca sobre perfeccionamiento en manipulación de títeres y objetos.
Para narrar estas historias, Eduardo García explica que fue eligiendo minuciosamente las texturas, los colores y las sensaciones que quería ofrecer en el unipersonal. Así fue construyendo cada elemento de la narración, entre esos, las marionetas de hilo para hacer La niña que riega la albahaca y El Príncipe preguntón. “También preparé los títeres, con mecanismos específicos, pensados en función a la puesta en escena”, cuenta.
Sobre la puesta, García explica que sintió la necesidad de homenajear al poeta Federico García Lorca, por lo que investigó su vida, amistades, infancia, amores, desamores, su impronta y el compromiso social con su poesía; también aquello que lo llevó a la muerte y defender sus ideas hasta ser fusilado, “y en cierto modo inmortalizarse”, añade.
“Se podrá disfrutar de un espectáculo narrativo relajado, con canciones, títeres y máscaras. Vamos a reír, llorar y sentir que nos llevamos un pedacito de poesía guardado en nuestro pecho”, afirma el artista.
Sobre el actor. El paraguayo Eduardo García es actor, titiritero, clown y artista plástico. Es fundador de la Compañía Binacional Jagua Piru y del grupo Teatro Miniatura. Es director de la Escuela Ambulante de Títeres, que recorrió países de Sudamérica dictando seminarios y montando espectáculos.
Además participó en festivales internacionales y se perfeccionó en manipulación de títeres y objetos, con Javier Swedzky, y con el grupo Mikropodium de Budapest (Hungría).