BUENOS AIRES
Los suicidios aumentaron un 22,6% en Argentina durante 2025 y casi triplicaron a los homicidios, consolidándose así como la principal causa de muerte violenta en el país. Especialistas alertan sobre el deterioro de la salud mental en el país y reclaman reforzar las políticas de prevención.
En 2025 el suicidio volvió a ser la principal causa de muerte violenta en el país, con 5.209 (11,8 cada 100.000 habitantes) y un llamativo aumento del 22,6% respecto a 2024, según un informe oficial presentado recientemente por el Ministerio de Seguridad Nacional con base en estadísticas recopiladas por el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC).
Las estadísticas oficiales muestran un descenso tanto en los homicidios como en las muertes por accidentes viales, pero en los suicidios los registros van en sentido inverso, y ya desde 2023 encabezan los fallecimientos violentos en el país, destacándose la cantidad de casos en las provincias de Entre Ríos, San Luis, Salta, Santa Cruz y Catamarca.
Trastorno mental. La Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realiza desde 2019 un relevamiento anual del estado psicológico de la población argentina, el cual reveló en los resultados correspondientes a 2025 que un 6,5% de los más de 2000 encuestados está en riesgo de padecer un trastorno mental, con mayor potencialidad entre los jóvenes de 18 a 29 años, que a su vez muestran los puntajes más altos de riesgo suicida.
El trabajo, a cargo del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), indicó que el 35,85% de los participantes consideraron que se encuentra atravesando una crisis, y de ellos un 55,91% señaló estar atravesando una crisis económica (por ingresos bajos o deudas), mientras que el 52,40% mencionó una crisis vital y el 36,37%, una crisis familiar.
Además, los participantes de menor nivel socioeconómico y menor edad mostraron indicadores de mayor sintomatología ansiosa y depresiva. Martín Etchevers, profesor de Psicología Clínica y Psicoterapias, secretario de Investigación de la Facultad de Psicología de la UBA y uno de los autores del estudio, dijo que no debería hablarse sobre una ‘crisis’ de suicidios en el país, sino a “un empeoramiento de la salud mental”.
Prevención. Según el OPSA, desde hace algunos años los trastornos mentales en la sociedad vienen en aumento sostenido, en paralelo a una falta de políticas estatales preventivas.
Etchevers mencionó también que es posible comprender parte de las estadísticas actuales como efectos nocivos de la pandemia de la covid-19, en especial entre niños y jóvenes que debieron interrumpir su asistencia a instituciones escolares por los aislamientos preventivos generalizados.
A su vez, aseguró que la mayor parte de los suicidios se pueden prevenir e instó a desarrollar e implementar políticas enfocadas en ello: “Las personas que tienen trastornos mentales o están dentro de lo que se llama suicidabilidad –que tienen ideas o pensamientos de muerte– dan señales. Entonces hay que instruir más, psicoeducar más, e invertir no como un impulso de una vez que se apaga, sino como algo sostenido y poner el tema en agenda”.