Usuarios del transporte público expresaron su descontento y frustración a la presión de los transportistas al Gobierno para que suba el precio del pasaje.
Pasajeros, entrevistados por Última Hora en las paradas, relataron que viajan diariamente en buses en malas condiciones, sin aire acondicionado y con servicios deficientes, lo que hace que el traslado sea incómodo y peligroso para ellos.
También se quejaron de la falta de capacitación de los choferes, que a menudo juegan carreras y no tienen paciencia con las personas de la tercera edad o con discapacidad y que, en muchas ocasiones, no los alzan a sus unidades.
A esto se sumaron los reclamos por maltratos de parte de los conductores que en algunas ocasiones se dan.
Nuestro equipo periodístico realizó recorrió en paradas de la capital, donde los ciudadanos coincidieron en que los buses diferenciales, que deben ofrecer un “servicio de mayor calidad”, en realidad, son ya unidades chatarras, que cumplieron con su vida útil porque tienen más de 10 años y ya no se encuentran en estado para circular por las calles.
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“Cuando llueve, no sabés en dónde sentarte porque chorrea adentro del bus. No tenemos colectivos dignos y nos movilizamos en chatarras que se incendian si se sobrecalientan. César Ruiz Díaz, sos un sinvergüenza y nosotros los trabajadores somos los que pagamos las consecuencias. Esto es un nuevo golpe al pueblo”, reclamó el pasajero Mariano Roa al presidente de Cetrapam, quien encabeza con otros dos gremios el pedido al Gobierno.
Falta incentivo por parte del Gobierno
Por su parte, Mauricio Maluff, vocero de la Organización de Pasajeros del Área Metropolitana de Asunción (Opama), remarcó que no existe ningún argumento para que el pasajero pague más por el deplorable servicio del transporte público que continúa con múltiples falencias.
“De ninguna manera, los pasajeros van a aceptar una suba del pasaje del transporte público en las condiciones en las que está el servicio actual. Desde Opama rechazamos cualquier medida que suba el costo al pasajero porque estamos viajando todos los días en buses chatarras en donde llueve más adentro que afuera, en donde las personas con discapacidades no pueden acceder al transporte público”, alegó a Última Hora.
En otro punto sostuvo que el Estado debería a incentivar el uso del transporte público en este momento, a modo de que los ciudadanos ahorren pagar por el precio más elevado de combustible en sus vehículos particulares.
“Tardan media hora, una hora, incluso dos horas a veces en llegar y se descomponen por el camino. Un sistema de transporte público en estas condiciones no puede costar más de los que no cobran actualmente. Entendemos la situación del combustible y me parece que esta es una muy buena oportunidad para el Estado de volver a incentivar el uso del transporte público. En otros países las personas que deciden ahorrar el costo del combustible en vez de usar sus vehículos, pueden optar por un digno sistema de transporte y acá no tenemos eso, sino que al contrario, justo cuando más necesitamos del servicio, los empresarios nos amenazan con recortar el servicio”, concretó.
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Cuestionó que el Gobierno carece de un pensamiento estratégico y es incapaz de reaccionar de manera adecuada ante este tipo de situaciones de emergencia, debido a que no ofrece una buena alternativa de movilidad a la ciudadanía.
“Ese tipo de pensamiento estratégico es algo que nos falta y esas dos perspectivas son importantes para el pasajero. Para el usuario nuestro sistema está peor que el año anterior, sin ninguna garantía sin ningún tipo de control de parte del Estado y quieren cobrar más por la misma chatarra de siempre. Se nota que nuestro Gobierno es incapaz de absorber este tipo de shock y de reaccionar de manera adecuada y mucho menos ahora que ya nos amenazan que están en una economía de guerra”.
Las reguladas: Un castigo
Recordó que sigue vigente la regulada del servicio del transporte todos los días, lo cual es una situación insostenible y repercute directamente en el usuario que debe llegar a hora a su puesto de trabajo, consultas médicas, estudio, entre otros.
“Eso que llamamos regulada se volvió en una situación constante del transporte todas las semanas, no solamente cuando hay amenaza de paro. La gente que utiliza muchas líneas me reporta que esperan 45 minutos, una hora o incluso dos horas todos los días por un transporte que además tarda mucho tiempo en llegar a su destino. Eso dificulta a mucha gente acceder a todos los servicios públicos, a su trabajo, a la educación, a la salud. A nuestros buses ya les pasó su vida útil hace muchos años”, lamentó.
Advirtió que los buses chatarras en circulación son un peligro para la vida de los pasajeros “hay mucho colectivo que no debería más estar circulando y precisamente eso es lo que vemos todos los días en las calles. Imposible pasearse por Asunción sin ver por lo menos un colectivo varado en medio de la calle porque realmente no está en condiciones de circular”, finalizó.
Pedido de audiencia para proponer mejoras
Opama presentó una nota al viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, el 20 de marzo, solicitando una audiencia en el marco de la Ley de Reforma del Transporte Público en la que mencionaron los tres ejes principales para mejorar el servicio:
- Accesibilidad universal para asegurar que las unidades e infraestructura (paradas y terminales) sean accesibles y adaptadas para personas con discapacidad y movilidad reducida.
- Efectividad de la gratuidad (Ley 6556/20): Dialogar sobre mecanismos que aseguren que el beneficio del pasaje gratuito sea respetado sin discriminación por todos los sectores (Estado y empresas o consorcios proveedoras de ómnibus, operadoras, las terminales y el billetaje) eliminando las barreras de acceso que hoy limitan este derecho.
- Capacitación y sensibilización: Propuestas para la formación de los conductores en el trato digno y la asistencia adecuada a usuarios con discapacidad.
- Participación ciudadana: establecer un canal de diálogo permanente que permita a las organizaciones de la sociedad civil acompañar el proceso de modernización del sistema.