El Grupo Real de Teatro, un pilar de nuestra identidad con 47 años de vida, hoy se encuentra en una situación límite tras recibir una orden de desalojo de su histórica sede sobre la calle Roma 1083 casi Colón, que habita hace casi 36 años.
El elenco, que custodia un acervo invaluable de la escena nacional, debe abandonar el sitio en octubre de este 2026 y no cuenta con los recursos para una mudanza.
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“Estamos desesperadamente en un SOS porque estamos perdiendo nuestro local de ensayo y de vida. Estamos tirando la mayor parte de nuestras pertenencias históricas: Libros, folletos y escenografías. Estamos ya casi con un pie en la calle”, lamenta Roger Bernalve, director del grupo.
La crisis golpea no solo el techo del elenco, sino la memoria del teatro popular paraguayo, ya que en esa casa funcionaba su estudio de radioteatro y fue el hogar de grandes figuras como el recordado Ramón Del Río.
Ante la falta de respuestas institucionales, el grupo se ve obligado a desprenderse de sus tesoros para sobrevivir.
“Estamos ofreciendo nuestra biblioteca, que tiene más de 2.000 volúmenes, a ver si hay interesados que nos compren para juntar la plata suficiente para la mudanza. Si conseguimos alguna casa de la Municipalidad o del Estado que nos invite para seguir con el verdadero teatro popular porque ese es nuestro mensaje desde el principio”, explica el teatrista, Hijo Dilecto de la Ciudad de Itá, desde el año 2011.
Para Bernalve, esta lucha es una continuación del legado de maestros como Julio Correa y Ernesto Báez, una herencia que defienden a pulmón y en nuestro idioma guaraní.
Sin embargo, el desinterés de los entes oficiales hace que el camino sea cada vez más cuesta arriba.
“Recurrir a las instituciones responsables de la cultura no es tan positivo, si se consigue algo, son migajas nomás, y con eso no se puede mantener un elenco de más de 15 actores. Seguimos estoicamente por nuestra fuerza y el amor que le tenemos al teatro, pero ya no somos tan jóvenes para llevar mucho tiempo esto”, confiesa con sinceridad.
Pese a la incertidumbre y las goteras que dañaron parte de su archivo, el Grupo Real de Teatro se resiste a bajar el telón definitivamente y apuesta al trabajo como tabla de salvación.
“Si hay gente que quiera colaborar o contratarnos, tenemos tres obras en cartelera y estamos por estrenar la obra Mboriahu rekó ha traición en el CCPA. No queremos que el grupo cierre sus puertas porque quedan muy pocos elencos estables que hablen nuestro idioma y, si nos quedamos atrás, va a ser muy triste para los amantes del teatro popular”, finaliza Bernalve.
Los interesados en colaborar pueden comunicarse al (0981) 295-492, para su aporte económico.