LA PAZ
La movilización llamada ‘Bolivia no se vende’, que comenzó el sábado en la localidad de Calamarca, a 58 kilómetros al sur de La Paz, llegó la víspera a la ciudad sede del Ejecutivo boliviano.
FIN DEL SUBSIDIO. El decreto 5503, emitido el 17 de diciembre, estableció precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, entre otros.
Esto supone incrementos del 86% para la gasolina y del 162% para el diésel respecto al costo subvencionado que estuvo vigente por más de 20 años.
Los manifestantes se concentraron y acordaron “radicalizar” las medidas de presión en caso de que el Ejecutivo insista en mantener el decreto.
La reunión, presidida por el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, determinó iniciar un “bloqueo indefinido de carreteras” en caso de que el Gobierno no acepte anular el decreto que quitó el subsidio al combustible que estuvo vigente 20 años, que calificó de “inconstitucional”, y redactar uno nuevo.
Los sindicatos también cuestionan esa norma porque, a su juicio, abre la posibilidad de la venta de los recursos naturales y las empresas estatales de Bolivia a capitales extranjeros, algo que el Gobierno negó.
Los marchistas se apostaron en cercanías de la plaza Murillo, sede del Gobierno, que se mantiene bajo custodia policial desde que los sindicatos iniciaron sus protestas hace dos semanas, con un par de enfrentamientos entre agentes y manifestantes.
En el trayecto, hubo grescas entre manifestantes y comerciantes, transportistas y transeúntes que cuestionaron los motivos de la protesta, además del perjuicio ocasionado por los cortes de la circulación de vehículos.
El retiro del subsidio va acompañado de otras medidas, como el incremento del salario mínimo, de 2.750 a 3.300 bolivianos (395 a 474 dólares), y el aumento de bonos para los estudiantes del sistema público y de la renta para adultos mayores sin aportes a la seguridad social.
“Ataque a la democracia”
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dijo este lunes que las movilizaciones de los sindicatos que se oponen al retiro de la subvención a los combustibles, una medida que estuvo vigente por 20 años, buscan “atacar la democracia” y pidió a la Justicia que “garantice la paz social” ante quienes aseguró buscan atacarla.