Durante la intervención fueron identificadas varias áreas críticas, principalmente las que tienen que ver con el procedimiento de Recepción, Acogida y Clasificación (RAC) de pacientes en urgencias.
A ello se suma la gestión de circuitos internos y flujos de pacientes, así como la distribución del personal de enfermería.
Por tal motivo, recomiendan la capacitación continua en la atención a las personas y el manejo del RAC.
También sugiere la optimización de recursos, por lo que prometen la provisión de recursos y mejor distribución del personal en el área de urgencias.
Señalan además la necesaria mejora en los registros clínicos, como así también la reestructuración de las urgencias, entre otras medidas.
A la par, continuará el sumario administrativo a los 11 funcionarios que están en dicho proceso.
El hospital fue centro de la polémica hace un mes cuando denunciaron la negativa a una paciente fracturada.