01 feb. 2026

Sábat, un periodista que dibuja

Quienes lo conocemos o sabemos de la excelencia de su obra, lo llamamos Maestro, así con mayúsculas. Él prefiere definirse como “un periodista que dibuja”.

Hermenegildo Menchi Sábat, uruguayo universal que desde 1973 ilustra, con su estilo particularmente ácido, certero y único, las notas políticas del diario Clarín, estará desde este lunes 20 de abril en Asunción, invitado por el Foro de Periodistas Paraguayos (Fopep), para abrir las celebraciones de la Semana del Periodista con un panel-debate sobre Humor Político, Prensa y Poder, en el local de la Universidad Autónoma de Asunción.

Expondrá sus dibujos y compartirá la mesa de debates junto a algunos de sus colegas locales: Mario Casartelli (Última Hora), Nico Espinoza (La Nación), Carlos Caló Sosa (ABC Color) y Roberto Goiriz (Tinta Paraguaya), quienes desde hace mucho lo admiran y siguen de cerca su trabajo.

“Hace mucho que tenía ganas de visitar y conocer el Paraguay; espero poder aportar algo en este tiempo especial que están viviendo”, me dijo Sábat por teléfono, cuando acordamos los detalles de su visita.

La invitación vía e-mail se la hizo Mabel Rehnfeldt, siguiendo una idea de Daniel Santoro. “Este señor es un vivo ejemplo de dignidad, de coherencia humana y profesional”, nos dijo Daniel, recordando el incidente que hubo en abril de 2008, cuando la presidenta argentina Cristina Kirchner criticó públicamente una caricatura aparecida en Clarín, en la que Sábat la dibujaba a ella con un esparadrapo cruzado en la boca y a su esposo Néstor escondido entre sus cabellos. Cristina la calificó de “mensaje cuasimafioso”.

La respuesta fue una avalancha de indignación nacional e internacional en defensa del dibujante.

“Rozar con la sombra de una sospecha al gran maestro del periodismo, que desde hace cuarenta años regala excelencia y ética; a una persona exquisita como Menchi Sábat, que cuestionó las peores atrocidades cuando nadie se animaba, es una tontería indigna de quien la cometió”, escribió el periodista Horacio Verbitsky.

Tras resaltar que “es un artista maravilloso y el mejor analista político del país”, Verbitsky concluyó con una advertencia a los detentadores del poder: “Sábat tiene derecho a opinar lo que quiera sin que nadie ponga en duda que lo hace de buena fe, como cada acto de su vida, de trabajador austero y obsesivo. Por eso, éste sí es un mensaje mafioso. Los admiradores incondicionales del Maestro decimos: No se metan con el Menchi”.

Hermenegildo Menchi Sábat nació en Pocitos, Uruguay, en 1933, y se estableció en Buenos Aires, Argentina, en 1966, en donde fue declarado “Ciudadano Ilustre”.

Cuando tenía 15 años de edad, publicó sus primeros dibujos en el diario Acción. Fue fotógrafo, impresor, redactor, periodista, hasta que en 1965, cuando escribía para el diario El País, le ofrecieron el cargo de secretario de Redacción y decidió renunciar. “Mucha responsabilidad, me iba a estresar. En algún momento iba a tener que echar gente... y yo no sirvo para eso”, admite.

En 1966 se mudó a Buenos Aires, para convertirse en caricaturista del legendario diario La Opinión, que dirigió Jacobo Timerman. También trabajó para Primera Plana, Atlántida y otros medios gráficos, hasta que en 1973 ingresó a Clarín.

Por su “conducta intachable ante el poder”, reflejada a través de sus dibujos críticos durante la dictadura militar argentina, fue reconocido con el Premio María Moors Cabot, de la Universidad de Columbia (1988), y con el Premio Nuevo Periodismo (2004), de la Fundación homónima, presidida por Gabriel García Márquez.

Al Menchi le gusta decir que sus ilustraciones son “comentarios periodísticos en forma de caricatura”, y prefiere esbozar significados abiertos para que el público los interprete libremente.

Al otro lado de la política, Sábat es un enamorado de la música (especialmente del tango y del jazz), de la pintura y la literatura, y lo demuestra en una veintena de libros de dibujos publicados, hoy verdaderas obras de culto.

Algunos títulos: “Al troesma con cariño” (sobre Carlos Gardel), “Dogor” (sobre Aníbal Troilo), “Monsieur Lautrec” (con Julio Cortázar, sobre Henri de Toulouse-Lautrec), “Tango mío”, “Jazz a la carte”, “Georgie Dear” (sobre Jorge Luis Borges), “El pájaro murió de risa” (sobre Charlie Parker), “Anónimo transparente” (sobre Fernando Pessoa) y su obra más reciente: “Que no se entere Piazzolla” (sobre Ástor Piazzolla).

Entre sus ídolos de la cultura retratados no podía faltar el gran escritor paraguayo Augusto Roa Bastos. Sábat lo dibujó en el número 21 de la revista Proa, en enero-febrero de 1996.

Para desarrollar otra de sus pasiones: la docencia, creó en 1982 la Fundación Artes Visuales. Desde su taller en San Telmo se ocupa de formar a una nueva generación de creadores en dibujo, pintura, grabado e ilustración. “Todos nacemos artistas, después nos enseñan”, dice, con una sonrisa.

El prestigioso caricaturista político del diario Clarín viene al Paraguay, como invitado, para la Semana del Periodista. Ilustró a Roa Bastos, Borges, Cortázar, Gardel, Troilo, Piazzolla, Pessoa, entre otros.

Figuras

Andrés Colmán Gutiérrez

Periodista y escritor

andres@uhora.com.py