Rice, que visita Emiratos Árabes Unidos (EAU) en el inicio de una gira asiática, tiene previsto reunirse también con el presidente de este país, jeque Jalifa bin Zayed Al Nahiyan, uno de los amigos de Washington en la región.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleeza Rice (d), conversa con el ministro de Asuntos Exteriores jordano, Salah Eddin Bashir, durante el encuentro que mantuvieron en Washington, Estados Unidos, el pasado 14 de julio. EFE | Ampliar imagen
Según dijeron a Efe fuentes diplomáticas, en el encuentro de Rice con los aliados árabes de EEUU estarán representados, en su mayoría por ministros de Asuntos Exteriores, los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, Arabia Saudí, Kuwait, Bahrein, Qatar, Omán y EAU), así como Egipto, Jordania e Irak, conocidos como el grupo de los “6+3+1".
A la reunión acudirá también el subsecretario de Estado de EEUU, William Burns, quien explicará a los ministros el resultado del encuentro del sábado en Ginebra entre el principal negociador iraní en materia nuclear, Sayed Yalili, y el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, calificó ayer de “paso hacia adelante” las conversaciones de Yalili con Solana y Burns, pero el jefe de la diplomacia de la UE dijo que los iraníes no han presentado una respuesta concreta al conjunto de incentivos del grupo de los 5+1 (EEUU, Francia, Reino Unido, Rusia y China, además de Alemania) para resolver el conflicto con Irán.
Por su parte, EEUU insistió en que los iraníes suspendan las actividades del enriquecimiento de uranio, y el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, advirtió a Teherán de que “tiene que elegir entre la cooperación o la confrontación”.
La jefa de la diplomacia estadounidense acusó hoy mismo a los iraníes de no tomarse en serio las negociaciones del sábado, en declaraciones hechas antes de su llegada a Abu Dhabi, según los medios de comunicación de la región.
Irán había presentado su propia propuesta para solucionar el caso nuclear a los 5+1 e insiste en que las dos partes negocien sobre los “puntos comunes” de los dos planes.
Los iraníes aseguran que sus actividades son pacíficas y consideran “indiscutible” la suspensión del enriquecimiento de uranio, mientras EEUU y otros estados occidentales sospechan que tienen fines militares.
Los estados del CCG no ocultan su preocupación por las actividades atómicas y por el creciente poderío militar de Irán, país que tiene fronteras con todos los integrantes de la alianza.
Sin embargo, varios responsables del CCG han mostrado repetidamente su oposición a una eventual acción militar contra Irán por temor a que una guerra en el Golfo Pérsico perjudique sus exportaciones de crudo, de las que dependen las economías de esa organización regional.
Por otro lado, Rice tiene previsto presionar aún más a los aliados árabes de su país para que ayuden a Irak y aceleren los pasos para la reapertura de sus embajadas en Bagdad, según los comentaristas en la zona.
Emiratos Árabes dio este mes un importante paso en esta dirección, al anunciar el nombramiento de su nuevo embajador en Bagdad y la cancelación de la deuda iraquí y sus intereses (unos 7.000 millones dólares en total).
Otros países árabes, como Jordania, Bahrein y Kuwait también nombraron a embajadores en Irak, mientras que Arabia Saudí ha prometido dar un paso similar.