11 jun. 2026

Puerto Pinasco mantiene vestigios de una próspera época taninera

Por Justiniano Riveros

Abandonadas.  Estas procesadoras de la época de producción taninera aún subsisten.

Abandonadas. Estas procesadoras de la época de producción taninera aún subsisten.

PUERTO PINASCO

La denominada Cuna de la Amistad, Puerto Pinasco, Departamento de Presidente Hayes, aún mantiene vestigios de su historia reciente cuando las empresas procesadoras de maderas y productoras de tanino manejaban la economía local, dejando depredaciones y pobreza.

La ciudad, ubicada a unos 130 kilómetros aguas arriba de Concepción y a 527 kilómetros de Asunción, tuvo su época de gran movimiento laboral y comercial con los aserraderos instalados y la producción de tanino desde la década de los 20 hasta los 60.

“Hubo mucho movimiento en esa época, muchas personas trabajaron en la empresa, pero totalmente divididas en categorías, dependiendo de la actividad laboral”, recordó don Higinio Carreras.

Acotó que la empresa taninera posibilitaba satisfacer todas las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias; sin embargo, dijo que existían reglas claras o cupos de producción que cada uno debía alcanzar. “Cada trabajador tenía su cupo que debía alcanzar por día o por semana; si no lo hacía, era echado del trabajo”, explicó don Higinio, hoy en día con 78 años.

Destacó que para los trabajadores de la época las exigencias no significaban explotación laboral, porque la gente se acostumbraba a los trabajos duros y difíciles.

No obstante, don Teófilo Medina, director de Cultura de la Municipalidad de Concepción, explicó que el sistema utilizado por la empresa argentina fue el de la esclavitud moderna, porque nunca el trabajador pudo ahorrar. “Ciertamente no sentían necesidad, porque tenían el ‘Vale morotî’, con el cual adquirían todo; sin embargo, a fin de mes nunca sobraba nada.

Comentó que el corolario de la taninera se dio con el asesinato de un administrador de la empresa argentina.

CHIMENEAS. En la ciudad aún se hallan algunas casonas utilizadas por los patrones y administradores de la época, actualmente ya en estado de deterioro. También una de las 11 chimeneas, a que hace referencia aquella canción de Maneco Galeano, aún se yergue junto a algunos objetos de la gran fábrica taninera.

Se observa que no hay política de preservación de los objetos que se van perdiendo lentamente, pese a que mucha gente sostiene que estas empresas desangraron y depredaron el suelo chaqueño.