11 oct 2026

Producción y distribución de energía eléctrica (I)

El Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) ha advertido reiteradas veces que Paraguay enfrenta un severo desequilibrio energético debido a la brecha entre una demanda que crece de forma acelerada y una infraestructura de transmisión y generación rezagada. Aunque las represas hidroeléctricas nacionales sumadas poseen una capacidad instalada de 8.760 MW, los criterios operativos reducen la potencia disponible para ser utilizada a 7.660 MW.

Si se mantiene la actual tendencia de crecimiento de los últimos cinco años (un 8% anual en demanda de potencia y 10% en consumo de energía), las centrales hidroeléctricas actuales sólo garantizarán el abastecimiento total hasta el periodo crítico de 2028-2030, proyectándose un riesgo inminente de grave déficit energético a partir de 2031.

REALIDAD DE LA PRODUCCIÓN

La matriz de generación eléctrica en Paraguay depende casi en 100% de la fuerza hidráulica de tres centrales principales. Itaipú Binacional: Aporta el volumen fundamental (Paraguay dispone de 6.068 MW contratables de sus 14.000 MW totales). Yacyretá Binacional: Provee la segunda fuerza con una capacidad de aporte de 1.380 MW. Acaray: La única represa 100% soberana, con un aporte de 210 MW. El problema del límite: El IPPSE insiste en que hacia el final de 2030 se llegará al límite técnico de estas centrales, agotándose primero la potencia (capacidad máxima instantánea) y luego la energía disponible total.

El consumo interno del Sistema Interconectado Nacional (SIN) está aumentando a un ritmo récord (con picos como el crecimiento del 21% en el primer cuatrimestre de 2026 en comparación al año anterior) provocado por Cargas electro-intensivas descontroladas, por auge masivo de la criptominería (tanto legal como clandestina), por consumo residencial e industrial, por aumento de temperaturas y el desarrollo industrial orgánico, que empujan la demanda por encima de las previsiones históricas de la ANDE.

LIMITACIONES EN DISTRIBUCIÓN Y TRANSMISIÓN

La crisis de equilibrio no solo se halla en cuánta energía se produce, sino en cómo se distribuye. El IPPSE subraya un severo retraso en las obras de infraestructura de la ANDE. Para el periodo 2021-2030, se programaron inversiones millonarias en líneas de transmisión, pero a la fecha sólo se ha ejecutado cerca del 46% de lo planeado. Esto mantiene fuera de servicio decenas de subestaciones y líneas de alta tensión claves, elevando el riesgo de cortes en general o colapsos localizados ante picos de consumo.

PARAGUAY DEBE ANTICIPARSE AL DÉFICIT

El crecimiento sostenido de la demanda eléctrica obliga a Paraguay a acelerar las inversiones en nueva generación y a mejorar su capacidad de ejecución. El Ing. Francisco Escudero, del Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE), propone transformar el Plan Maestro de Generación en una cartera ejecutable, con proyectos priorizados, plazos definidos y un mecanismo institucional que permita anticiparse al déficit. Durante el Foro “Energía Eléctrica, para asegurar la continuidad del desarrollo en Paraguay”, organizado por el Instituto de Desarrollo del Pensamiento Patria Soñada, conjuntamente con el Centro Paraguayo de Ingenieros y el IPPSE, Escudero planteó cambiar la lógica con la que se encara la expansión del sistema. “Paraguay debe pasar de reaccionar al déficit a contratar capacidad antes del déficit”, sostuvo. El Plan Maestro de Generación 2024-2043 contempla una matriz más diversificada, que incorpora generación solar fotovoltaica, baterías, pequeñas centrales hidroeléctricas, nuevas hidroeléctricas, central de acumulación por bombeo, proyectos binacionales, generación térmica y sistemas híbridos. La planificación ya identifica proyectos concretos en diferentes puntos del país. En generación solar figuran iniciativas en Loma Plata, Villa Hayes, Pozo Colorado, Valenzuela, Carayao, Lolita, Carapá/Peralta y Toro Pampa además de proyectos de pequeñas centrales hidroeléctricas y otras fuentes de generación. El desafío, según Escudero, ya no estaría principalmente en identificar las necesidades ni en crear nuevas normas, sino en ejecutar los proyectos con rapidez y coordinación. “El éxito dependerá menos de crear nuevas leyes y más de ejecutar coordinadamente las que ya están vigentes”, afirmó.

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