El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó este martes su informe de la Situación Financiera de la Administración Central (Situfin), el cual señala que el déficit fiscal acumulado del año, es decir, de enero a abril, se ubica en 0,8% del producto interno bruto (PIB), lo que representa G. 3,1 billones o aproximadamente USD 485,3 millones.
Este resultado representa un crecimiento respecto al mismo periodo del año pasado, cuando se había cerrado en 0,5% del PIB, evidenciando que el saldo negativo fiscal del país sigue en expansión.
Por su lado, el déficit operativo –el cual mide el balance entre los ingresos ordinarios recaudados y los gastos corrientes necesarios para mantener el Estado– fue de G. 1,3 billones o USD 206,8 millones.
En tanto, el déficit anualizado –que representa el resultado fiscal calculado tomando el periodo móvil de los últimos 12 meses– ya está en torno a 2,2%, lo que implica que el Estado ya arrastra una pérdida de G. 8,6 billones (USD 1.325,2 millones) en el último año.
El resultado fiscal responde, como cada mes, a que el país sigue teniendo más gastos frente a sus ingresos. Aunque aún se sigue viendo un incremento en lo que se recauda, se observa una importante desaceleración, mientras que los gastos continúan con su ritmo de crecimiento.
En ese sentido, el reporte de Situfin detalla que los ingresos totales acumularon un crecimiento de 1,9%, gracias a la recuperación de los ingresos tributarios, cuyo aumento fue de 5,3%, en tanto que se tuvo una caída de 9,5% sobre los ingresos no tributarios, principalmente ante los menores recursos provenientes de las binacionales y la incidencia del tipo de cambio.
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Sumando ambos factores, los ingresos totales a abril representaron el 4,4% del PIB, lo que significa una disminución de 0,2 puntos porcentuales, frente al 4,6% del PIB que se tuvo durante el mismo periodo del año anterior.
“El comportamiento acumulado de los ingresos totales no viene acompañando lo esperado, y más aún que en este momento la prioridad es realizar pagos que regularicen la situación con proveedores de medicamentos y obras. Entonces, vemos que la situación fiscal se ha deteriorado respecto a la senda que teníamos prevista inicialmente”, reconoció durante la presentación Nathalia Rodríguez, gerente de Economía del MEF.
Gastos corrientes siguen en aumento
Por el lado del gasto, este tuvo un crecimiento total acumulado de 10,6%. Mientras el año pasado se ubicaba en el 4,6% del PIB, para este 2026 pasó a representar el 4,7% del PIB, principalmente como consecuencia de los mayores pagos a proveedores, ante la millonaria deuda que se arrastra con sectores de farmacéuticas y vialeras.
Además, según añade el informe, el aumento del gasto se dio especialmente ante el mayor pago de salarios o remuneraciones en el sector público, aunque desde el MEF sostienen que se debe a pagos principalmente de sectores estratégicos como salud, educación y seguridad.
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También tuvieron un impacto importante sobre el gasto público los programas sociales, como el plan de alimentación escolar Hambre Cero y la pensión de adultos mayores, además de las transferencias a entidades descentralizadas, como gobernaciones y municipalidades.
En cuanto a la inversión pública, este rubro alcanzó unos G. 1,8 billones (USD 278,5 millones), lo que implica el 0,4% del PIB, una disminución frente a abril de 2025, cuando llegaba al 0,6% del PIB. Esto se debe especialmente a que el año pasado hubo una inversión extraordinaria para la compra de radares.
Desde el MEF también explicaron que la inversión de este primer cuatrimestre estuvo impulsada principalmente por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), cuya ejecución acumulada se situó en 9,1%.