Ayer saltó el nombre del funcionario, quien asistió en el acto de corte administrativo por parte del ex titular del Congreso, Óscar Salomón, quien pasó la posta al senador Silvio Ovelar. Caballero fue nombrado por Ovelar como hombre de confianza en calidad de director general de Gabinete. El mismo lleva 20 años en el ejercicio de la actividad pública. Dentro del Senado ocupó otros cargos.
El caso que lo salpicó se trata del operativo Águila Negra en la que se incautaron 1865 kilos de cocaína, aunque vale decir que dentro de esa causa la investigación que pesó sobre Caballero fue sobre presunto lavado de dinero. De acuerdo con el expediente, los hermanos Caballero aparecían relacionados con una empresa denominada Top TECH SA, “cliente de la firma San Jossue, que está directamente vinculada al presente caso de lavado de dinero...”.
Caballero afirmó que luego de que saltó este caso, recién un año después empezó la investigación contra él, pero que demostró que no tuvo “ninguna responsabilidad en el caso”.
PELEA POR EL CARGO. Si bien algunos funcionarios consideran a Caballero alguien con autoridad y confianza dentro de la Cámara, el mismo Caballero reconoce que también tendría detractores “celosos” del cargo que ahora asume con Ovelar al frente de Senado.
Asegura que lo quieren manchar a él y a la gestión que iniciará Ovelar. “Seguramente viene por parte de compañeros descontentos con este cargo de confianza que asumo. Eso supongo. Porque esta es información vieja que bien podrían haber publicado en 2016 cuando asumí como director en Secretaría General”, refirió.
Fuentes cercanas del Congreso Nacional señalan que para que Caballero integre el alto cargo en el Congreso, influyó una “recomendación” religiosa de parte de una pastora de una importante Iglesia evangélica.
Caso Incoop. Caballero también tiene sobre sí el haber sido sancionado por la cúpula cooperativista. Incoop estableció que Caballero, así como otros de los que manejaron la Cooperativa del Senado, ya no forme parte de cooperativas, pero Caballero apeló y pidió reconsideración, por lo que la sanción cambió a mera multa. Dijo que él formó parte de la cooperativa, pero que no tomó decisiones en la comisión directiva, por lo que fue arbitraria la sanción.