La empresa expuso una nueva tecnología genética para evitar la propagación de la enfermedad causada por el mosquito Aedes Aegypti.
Se tratará primeramente de un proyecto piloto, expresó la Dra. Águeda Cabelllo, directora de Vigilancia de la Salud. Dijo que el método consiste en la distribución de mosquitos genéticamente modificados, machos, en áreas silvestres para que estos posteriormente se reproduzcan con los mosquitos hembras y que, de esta manera, las larvas mueran en los criaderos gracias al transgén de los machos.
La doctora declaró que este proyecto ya se encuentra testeado en varios países de América, por técnicos de la compañía inglesa. Aseguró que gracias a la aplicación de esta metodología, se redujo drásticamente la población de mosquitos, lo cual incidió de manera significativa en la aparición de nuevos casos de la enfermedad.
“Nosotros los estamos recibiendo y escuchando, viendo la factibilidad del proyecto y de acuerdo a eso, ver si se adaptaría o no a las circunstancias de nuestro país; de ser así, sería muy interesante porque se trataría de una medida de apoyo para el control del dengue”, expresó durante el acto de presentación.
Técnicos de la compañía afirmaron que los mosquitos “no pican a los humanos” y por lo tanto no habría problemas en la ejecución del proyecto.
La presentación estuvo a cargo de Glen Slade y Kevin Gorman, que estuvieron acompañados por el embajador británico en Paraguay, Jeremy Hobbs.