Un informe elaborado por la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) refleja que el precio del ganado medido en dólares registró un fuerte incremento entre enero y agosto de 2026, pero la apreciación del guaraní redujo significativamente el impacto de esa mejora sobre los ingresos del productor. La diferencia entre ambos valores plantea un desafío para la capacidad de reinversión y expansión de la ganadería nacional.
El gremio de productores resalta en su informe que el mercado ganadero atraviesa un escenario de mejora de precios internacionales, pero el incremento no se refleja en la misma proporción en los ingresos que reciben los productores cuando estos son expresados en moneda local.
Es así que entre enero y agosto de 2026, el precio del ganado aumentó alrededor de 22% en dólares, mientras que el ingreso convertido a guaraníes creció apenas cerca de 6%.
La diferencia entre ambas variaciones pone en evidencia el peso que tiene el tipo de cambio sobre la formación del ingreso efectivo del productor.
Si bien el mejor precio internacional representa una señal positiva para la cadena cárnica, la apreciación del guaraní hace que una parte importante de esa mejora se diluya al momento de convertir los valores a moneda nacional.
Desde una perspectiva económica, el informe de Appec concluye que esto significa que un incremento de los precios en dólares no necesariamente se traduce en un aumento equivalente de la rentabilidad.
“Para el productor, el resultado final depende no solo del precio que obtiene por su ganado, sino también de la cotización del dólar y de la evolución de sus costos, que en buena medida están expresados en guaraníes”, expresa el informe del gremio.
Menor mejora internacional. El escenario cambiario adquiere especial relevancia para una actividad como la ganadería, cuya cadena de comercialización está estrechamente vinculada al mercado internacional y a la generación de divisas.
El aumento del precio en dólares genera, en principio, un mayor ingreso potencial para el sector. Sin embargo, cuando el dólar pierde valor frente al guaraní, cada dólar obtenido por la venta del producto representa menos moneda local para cubrir costos, recuperar inversiones y generar nuevos excedentes.
De esta manera, la mejora del 22% registrada en dólares no puede ser interpretada directamente como un incremento equivalente de la rentabilidad del productor, asegura el gremio. “El crecimiento efectivo del ingreso en guaraníes, cercano al 6%, muestra que una parte considerable del beneficio asociado al aumento del precio internacional fue absorbida por la dinámica cambiaria”, dice. Sugiere que una apreciación del guaraní más gradual habría permitido que una porción mayor de la mejora de los precios internacionales se trasladara a la economía local de la cadena ganadera.