Según la Fiscalía, Gianina García compró una empresa Summun SA en plena pandemia, en el 2020, junto a Alberto Koube y a través de ella, adquirieron la estancia 23 de Abril donde se construyó la vivienda familiar. Según documentos, se pagó solo G. 1.800 millones por la propiedad, pero el fiscal dice que fue una simulación y que el valor real fue de G. 4.300 millones.
Adquirió otra empresa un año después, en mayo del 2021, junto con Alexis Vidal González Zarate (también procesado por el caso Ultranza) para poner en marcha el conocido taller Total Cars, pero no famoso por los mantenimientos que hacía, sino porque aparecía como patrocinador de varios eventos y clubes, aparentemente lavando dinero.
Finalmente, la Fiscalía cree que con joyas, perfumes, viajes, vehículos y hasta aeronaves Gianina García satisfacía “sus gustos personales”. Todo el dinero que usaba era producto del tráfico internacional de drogas, que lo insertaba supuestamente en empresas y remodelaciones.