El Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2050 (PND 2050), presentado recientemente por el Gobierno y elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), alerta que el país enfrentará un fuerte cambio demográfico que pondrá a prueba la sostenibilidad del sistema jubilatorio y de protección social, incluso al sistema sanitario y al esquema productivo.
El documento advierte que, de mantenerse las condiciones actuales, Paraguay pasará a tener 93,7 personas adultas por cada 100 niños y adolescentes hacia mediados de siglo, mientras que al cierre de 2024 era de 32,6, según el INE.
“El envejecimiento poblacional presionará el sistema previsional, los servicios de cuidados y la productividad laboral. Paralelamente, la Cuarta Revolución Industrial transformará las demandas de capital humano, con mayor énfasis en competencias digitales, técnicas y profesionales en sectores como salud, servicios y producción. Sin políticas activas, estos procesos podrían profundizar las brechas de inclusión laboral, especialmente entre los jóvenes”, señala el informe.
El diagnóstico reconoce también que la estructura actual es fragmentada y desigual. “La baja cobertura previsional sigue siendo un desafío estructural: En 2024, el 75,6% de los trabajadores estaba fuera del sistema contributivo, aunque la proporción de aportantes creció de 21,7% en 2014 a 24,4% en 2024”, detalla. Actualmente, el Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público o la Caja Fiscal arrastra un crítico déficit que se incrementa en torno a los USD 30 millones por mes, superando los USD 265 millones en lo que va del año.
Esto ya genera una fuerte preocupación, sobre todo a los sectores afectados, y obliga a que el Gobierno avance hacia una reforma, aunque con dilaciones. Pese a que se espera que el proyecto se presente a finales de este 2025, su análisis en el Congreso iniciaría recién en marzo del año que viene. En paralelo, el sector privado también se encuentra expuesto a un posible colapso del sistema de jubilación del Instituto de Previsión Social (IPS).
Acciones. Si bien el PND 2050 reconoce la necesidad de fortalecer la seguridad social, tampoco define una estrategia específica ni cronogramas de reforma, limitándose a señalar que el país deberá diversificar las fuentes de financiamiento para evitar un colapso futuro del sistema previsional.
Sin embargo, sí recoge objetivos y acciones estratégicos, como “impulsar un sistema de pensiones contributivas sostenible, suficiente y equitativo que avance hacia la cobertura universal”, con lo que se apunta principalmente a “ampliar la cobertura contributiva, incluyendo a trabajadores independientes, rurales y con ingresos intermitentes, y a avanzar hacia pensiones suficientes y justas bajo principios de suficiencia, sostenibilidad y equidad”.
Para lograr todo esto, el documento señala que se trabajará en una mayor formalización y acceso; promover la inclusión y la equidad; fortalecer los mecanismos de gobernanza y sostenibilidad financiera; impulsar reformas y una modernización del sistema previsional, e incluso “fortalecer la transparencia y rendición de cuentas del sistema de pensiones mediante reportes periódicos de sostenibilidad, auditorías externas y herramientas digitales de acceso público”.