21 may. 2026

Plantean sistemas de producción sostenible

MUCUNA CENIZA

Se deben seleccionar suelos medianamente fértiles y bien drenados (con buena producción de los cultivos tradicionales), evitando el uso de suelos muy pobres. En suelo de baja fertilidad se puede iniciar el sistema, pero para conseguir una buena cobertura se debe aplicar fertilizante químico 10-25-20 ó 15-15-15, por lo menos 4 bolsas por hectárea.

Antes de iniciar el sistema debe nivelarse el terreno si es necesario y en caso de existir pie de arado, este deberá eliminarse con cincel o subsoladora de fabricación casera (armar de arado viejo, utilizando como punta del subsolador elásticos de camiones usados).

La preparación del suelo para la siembra de la mucuna puede realizarse de dos formas: convencional y con siembra directa. El método convencional consiste en realizar una corpida, luego una arada seguida de una rastreada. Para iniciar el sistema de siembra directa se debe realizar una corpida o rolado de la vegetación existente y esperar por lo menos 8 días para que las malezas puedan brotar y después aplicar herbicidas desecantes (glifosato u otros), pues de esa manera el herbicida actúa mejor. En un suelo degradado, se recomienda realizar la siembra después del kumanda yvyra’i.

CANAVALIA

Para la siembra de la canavalia espaciada con maíz, se debe sembrar el maíz una vez pasado el peligro de las heladas. Los agricultores que no cuentan con tracción animal deben realizar la siembra de la canavalia simultáneamente con el maíz, mientras que los que la tienen deberán sembrarla unos 30 días después de la siembra del maíz, luego de la primera carpida con carancho.

En suelos de baja fertilidad, sembrar dos hileras de canavalia en el medio de la melga de maíz, con una distancia de 50 cm entre líneas y 40 cm entre plantas. En suelos de buena fertilidad se recomienda la siembra de una sola hilera de canavalia en medio de la melga de maíz, con una distancia de 1 m entre líneas y 30 cm entre plantas.

Realizar la misma cantidad de carpidas recomendadas para el maíz, y eventualmente podrá economizarse una carpida, y cosechar el maíz cuando madure. La canavalia continúa con el follaje verde durante todo el invierno, manteniendo el suelo cubierto y protegido, no dejando crecer malezas.

La corpida con rollo cuchillo (o machete) se debe hacer un mes antes de la siembra de los cultivos de verano (algodón, sésamo, maíz, etc.). Los restos del abono verde deben permanecer sobre la superficie del suelo.

CROTALARIA JUNCEA

La crotalaria juncea se desarrolla bien en suelos degradados y mucho mejor en suelos de mediana fertilidad. Se debe realizar la nivelación del terreno si es necesario y en caso de existir pie de arado, será necesario tratar de eliminarlo utilizando implemento fabricado por los propios productores, actividad que debe realizarse cuando el suelo esté ligeramente seco. Se recomiendan varios sistemas de siembra de la crotalaria juncea: asociada con maíz; asociada con sorgo forrajero; sin asociar; con sorgo forrajero asociado con maíz; asociada con cultivos perennes, como yerba mate y cítricos; asociada con caña de azúcar, ya sea recién implantada o con caña soca, en este caso cada año se irá rotando las melgas donde se estará sembrando la crotalaria.

KUMANDA YVYRA’I

Sobre la selección de la parcela, de preferencia, este sistema debe implantarse en suelos de baja fertilidad donde no crece bien la mucuna y que presentan en general muy baja producción de los cultivos.

Antes de instalar este sistema es conveniente nivelar el terreno si es necesario y en caso de existir pie de arado, éste debe eliminarse con cincel o implementos fabricados por los propios productores, práctica que se debe realizar cuando el suelo está relativamente seco. En suelos muy pobres se recomienda la aplicación de 500 kg/ha. de cal agrícola.

Los sistemas de siembra recomendados para el kumanda yvyra’i son varios: puro (sin asociar), para recuperar suelos muy degradados; asociado con maíz fertilizado; asociado con cultivos perennes (cítricos y yerba mate), dejando un espacio de un metro entre la hilera de los cultivos permanentes y la primera hilera de kumanda yvyra’i. De preferencia las hileras deben estar orientadas de este a oeste, para evitar la competencia por la luz, utilizando el mismo espaciamiento.

AVENA NEGRA

Si se pretende producir avena negra con buen desarrollo debe evitarse el uso de suelos de muy baja fertilidad. Se recomienda seleccionar suelos medianamente fértiles a fértiles, bien drenados y que vienen de algodón, mandioca, maní u otros cultivos que se cosechan a partir de febrero.

En las parcelas con troncos puede realizarse opcionalmente un destronque selectivo o al menos cortar a ras del suelo a fin de facilitar su manejo con rollo cuchillo. Así también, es importante que antes de la implantación del abono verde el terreno quede bien nivelado y que no posea pie de arado (suelo compactado), eliminándolo en caso necesario con cincel. Para realizar la siembra del abono verde el suelo debe removerse lo mínimo posible.

Es recomendado sembrar la avena negra después de algodón y en parcelas de maíz tardío (zafriña). En cuanto a cultivos recomendados en rotación, la avena negra es buena para anteceder a los cultivos de las familias de las leguminosas (poroto, maní, soja, etc.). No obstante, se obtuvieron también muy buenos resultados utilizándola como cobertura en mandioca, sandía, melón, entre otros.

Se puede sembrar también con cultivos como maíz y algodón, pero en suelos de buena fertilidad. En caso de suelos de baja fertilidad, estos cultivos deben ser fertilizados por lo menos con nitrógeno (urea).

Avena negra/lupino blanco. Debido a la exigencia de la avena negra, es conveniente evitar suelos de muy baja fertilidad, seleccionando los medianamente fértiles a fértiles, bien drenados. Para sembrar esta mezcla de abonos verdes se puede aprovechar las parcelas que quedan libres.

ALGODÓN

Para producir algodón en el sistema convencional es importante que los agricultores reúnan los siguientes requisitos: poseer terreno propio o por lo menos que lo consiga como prestado (no alquilado); disponer de suficiente mano de obra familiar para la realización de las actividades del campo; poseer preferentemente implementos, animales de tracción, secadero y depósito adecuado; tener acceso a asistencia técnica; disponer de recursos económicos o tener acceso a crédito para la adquisición de insumos necesarios para el cultivo.

Para producir algodón en el sistema de siembra directa o labranza reducida, además de los requisitos exigidos para el sistema convencional, los productores deben ser necesariamente dueños de su finca y tener acceso a los implementos y maquinarias para la implantación del sistema.

MAÍZ

Maíz tupí pytã. El productor que desea realizar este cultivo debe tener acceso a asistencia técnica y disponer de recursos económicos para la adquisición de insumos e infraestructura para manejo poscosecha (infraestructura para secado, trilla, insumos, etc.). Además, debe contar preferentemente de mano de obra familiar y si es posible debe poseer bueyes y carreta.

Para la implantación de sistemas de producción de maíz sin fertilización química se recomienda utilizar suelos medianamente fértiles a fértiles (que producen normalmente más de 2000 kg/ha. de granos de maíz). En suelos degradados que producen menos de 1.500 kg/ha. de granos de maíz se puede implantar maíz con fertilización química para iniciar un sistema de recuperación con kumanda yvyra’i. Se recomienda la utilización de “variedades” por ser cultivares menos exigentes con relación a los “híbridos”. A nivel nacional se destaca como buen material la variedad carapé pytâ (Guaraní V-312) recomendada por el MAG. La época ideal (normal) de siembra para el cultivo del maíz va desde mediados de agosto a octubre.

El maíz tupí produce bien también en épocas más tardías, desde diciembre hasta febrero (época alternativa o zafriña).

Maíz Chipá. Para la implantación de sistemas de producción de maíz chipá sin fertilización química se requiere de suelos medianamente fértiles a fértiles (suelos que producen normalmente 1.500 kg/ha. de granos de maíz chipá). También, este cultivo puede sembrarse en suelos degradados, pero que fueron previamente recuperados con sistemas de abonos verdes y fertilización química durante por lo menos 1 a 2 años. Se recomienda la utilización de las variedades criollas adaptadas, y opcionalmente puede utilizarse la variedad Nutriguaraní V-2 desde que se disponga de semillas.

SÉSAMO

La producción de este cultivo es indicada para agricultores que tengan acceso a asistencia técnica y si fuera viable, dispongan de herramientas de trabajo tanto para siembra convencional o conservacionista. Además, en lo posible el productor debe disponer de mano de obra familiar para todo el ciclo del cultivo, de ser necesario estar dispuesto a asociarse para la comercialización y realizar con responsabilidad trabajos de poscosecha.

El sésamo requiere de suelos medianamente fértiles a fértiles. La preparación convencional del terreno consiste en realizar una arada profunda un mes antes de la siembra incorporando al suelo los restos vegetales. Poco antes de la siembra, normalmente se realiza una o dos pasadas con rastra de disco o de púas para eliminar las malezas y nivelar el terreno.

En caso de preparación de suelos con sistema mecanizado realizar doble rastreada, una rastreada profunda y luego previo a la siembra una rastreada liviana.

Otra opción es el laboreo mínimo o sistema conservacionista. En parcelas con descanso invernal (kokuere), realizar una corpida de la vegetación existente; realizar limpieza en franjas de 20 cm de ancho para las hileras del cultivo. En parcelas con abonos verdes (avena negra, nabo forrajero y otros), acamar los abonos verdes con rollo cuchillo, rastra de discos, rollos de madera y otros, dos semanas antes de la siembra.

Si el terreno se encuentra enmalezado aplicar herbicida. La mezcla de glifosato con 2-4D no se recomienda debido a su poder residual que puede tener efecto negativo sobre el sésamo.

La siembra del sésamo deberá realizarse en condiciones adecuadas de humedad y temperatura, entre los meses de octubre y noviembre. Para evitar sobrecarga de actividad al productor y de acuerdo a su experiencia, se recomienda fraccionar el área de siembra en 2 a 3 épocas, con intervalos de 15 a 20 días entre parcelas.

SERICULTURA

Este sistema es apto para familias interesadas y organizadas, que disponen de: suficiente mano de obra (2 adultos y 2 niños de mayores de 8 años), diez y más hectáreas para cultivar - cultivos de renta y subsistencia, y que preferentemente vivan en su finca, que debe estar localizada en lugares con caminos adecuados y dentro de zonas de producción de la empresa compradora de gusano de seda.

Los productores deben poseer recursos para la instalación de una infraestructura mínima de producción (galpón, depósito para hojas, depósito para materiales, etc.), como también poseer por lo menos 3 hectáreas de área disponible para cultivar la morera. También, es necesario que los agricultores dispongan de implementos agrícolas básicos (carro y bueyes, machete, pulverizador, azada, foice, etc.) y que los mismos estén predispuestos a recibir asistencia técnica en forma constante, así como a participar de capacitaciones periódicas.

SISTEMAS AGROFORESTALES-PASTORILES

El sistema consiste en la plantación de especies forestales asociadas inicialmente con cultivos agrícolas y posteriormente con pastos. Se recomienda utilizar especies forestales de rápido crecimiento, como el paraíso, kurupa’y kuru, leucaena, manduvirá, ybyrayú, ybyrâ pytâ, hovenia, plantados preferentemente con mandioca, o con otros cultivos anuales que no sea maíz.

La plantación del pasto se realizará a partir del 3º o 4º año, según el crecimiento de los árboles, que a su vez dependerá de la fertilidad del suelo. Una alternativa es plantar leucaena entre especies forestales, en dos hileras para pastoreo directo o de corte.

Para implantar este sistema, el productor debe disponer de animales vacunos o por lo menos animales menores (cabras, etc.), debe ser propietario de su finca y preferentemente vivir cerca o dentro de ella. Además, los interesados deberán disponer de recursos para construir cercos y para la adquisición de insumos para producir plantas, además de tener acceso a asistencia técnica durante los primeros años de implantación y manejo del sistema.

Para favorecer una competencia inicial y mejorar la formación del fuste de los árboles se recomienda plantar las mismas asociándola en forma intercalada, poniendo dos hileras de la especie leucaena (leucaena leucocephala), ya sea para pastoreo directo o para corte. La leucaena es muy sensible a las malezas en los primeros años, por lo que se debe mantener limpia la plantación. Además esta especie se debe manejar muy bien porque puede convertirse en maleza incontrolable.

Las especies forestales de valor comercial recomendadas pueden plantarse como cultivos puros o formando una masa boscosa con una o varias especies.

Se recomienda iniciar los cultivos agrícolas del sistema preferentemente con mandioca de ciclo mediano a largo.

CAÑA DE AZÚCAR

Para lograr una producción competitiva de caña de azúcar en el sistema convencional es necesario que los agricultores reúnan los siguientes requisitos: poseer implementos para realizar labranza y limpieza mecánica, que dispongan de carreta para transporte, así como animales de tracción; que tengan acceso a asistencia técnica, principalmente los que se inician con este rubro; disponer de recursos económicos o tener acceso a crédito para la adquisición de los insumos necesarios para producir el cultivo; tener acceso a guinches y caminos de todo tiempo para realizar la comercialización de sus productos. Si la producción será destinada a los ingenios, el productor debe estar a una distancia no mayor de 30 a 50 km del mismo, y es preferible que el que quiera iniciarse produzca su propia semilla (instalando parcela semillero) con variedades de alto rendimiento agronómico e industrial, esto teniendo en cuenta el alto costo que representa comprar y transportar semillas.

MANDIOCA

Para conseguir buenos lucros y eficiencia en la producción comercial del cultivo de mandioca, el agricultor debe reunir ciertos requisitos básicos como ser: disponer de mano de obra familiar y si es posible bueyes, carreta e implementos para realizar la limpieza y cosecha del cultivo, o disponer de recursos económicos para su adquisición; disponer como mínimo de una hectárea de terreno para destinar al cultivo de la mandioca comercial, además de las parcelas destinadas para otros rubros; tener experiencia en producir mandioca o por lo menos que tener acceso a asistencia técnica y que estén organizados, principalmente los productores que se inician en la explotación comercial de este rubro.

La mandioca es un cultivo rústico que se adapta en diversas condiciones ambientales.

MBURUCUYA

El productor que decide dedicarse a este rubro debe tener acceso a asistencia técnica y principalmente crediticia para la instalación de la infraestructura básica, compra de insumos y para otros requerimientos, además debe disponer de carretas, bueyes e implementos. Preferentemente debe pertenecer a alguna organización y es recomendable que estén concentrados en un área y con caminos accesibles para facilitar el proceso de comercialización. Si el destino de la producción es la industria, se debe producir en un área concentrada unas 30 hectáreas como mínimo.

Elegir en lo posible suelo fértil, profundo y bien drenado. Producir en lugares altos, por el menor riesgo de heladas o aprovechando zonas microclimáticas con poca incidencia de helada. Se recomienda evitar parcelas con infestación de nemátodos.

KA’A HE’Ê

El productor debe poseer terreno propio, con disponibilidad de mano de obra para la producción, preferentemente familiar, además contar con depósito para almacenamiento del producto e implementos básicos adecuados para facilitar la producción del rubro.

Es importante tener en cuenta que en lo posible debe instalarse los cultivos cerca de fuentes de agua, en caso de prolongarse la falta de lluvias en épocas importantes para eventuales prácticas de riego.

Además debe tener acceso a asistencia técnica y crediticia, y estar interesado en recibir las capacitaciones correspondientes, para el efecto es fundamental la organización de los productores. A fin de motivar la producción debe asegurarse el mercado, para ello es importante estar cerca de los puntos de comercialización.

Sistemas de Producción Sostenible para los principales cultivos agrícolas, hortícolas, forestales y agroforestales de la Región Centro del Paraguay, es el título del libro elaborado en el marco del Proyecto de Manejo Sostenible de Recursos Naturales (MAG-KFW-GTZ), presentado días atrás. El mismo identifica los sistemas de producción sostenible apropiados para esa región, en base a las características de los productores de cada rubro, acompañando una completa descripción de aspectos técnicos y económicos de cada actividad.

Para más datos, puede contactarse al Proyecto de Manejo Sostenible de Recursos Naturales (MAG-KfW-GTZ): Presidente Franco Nº 475, Asunción, o en la oficina de la GTZ, en San Benigno 1315 c/Cnel. Torres, al teléfono 614-648.