Canese también señaló que el proyecto pretende beneficiar a más del 90% de la población. La propuesta establece tarifas gratuitas hasta 300 kWh/mes para comunidades indígenas y para personas vulnerables de la tercera edad. Al mismo tiempo, propone ampliar la tarifa social, con descuentos de 90% hasta 100 kWh/mes; 85% entre 101 y 200 kWh/mes; 75% de 201 a 300 kWh/mes; y 50% de 301 a 500 kWh/mes. Para más de 500 kWh/mes se plantea premiar la contribución a la eficiencia con descuentos de 35% para los consumos fuera de punta hasta 750 kWh/mes; 25% entre 751 y 1.000 kWh/mes, y 15% entre 1.001 y 1.500 kWh/mes.
Formulan que el financiamiento de la iniciativa, que rondará los USD 200 millones al año, “se obtendrá del impuesto a los altos salarios en las binacionales, así como a sus gastos superfluos”, entre otras fuentes.