Fabbro ya comenzó con los trabajos de pretemporada de River. Foto: Twitter @Cristian87007
Nelson Pipino Cuevas sigue siendo ídolo de River Plate y los hinchas lo recuerdan mucho por su estadía en el club argentino, donde fue campeón en cuatro oportunidades (1999, 2000, 2002 y 2003). Además, hablar de Pipino y River significa hablar de aquel golazo a Racing Club, en el estadio Monumental, que serviría para un posterior título del Millonario, el del 2002.
Hoy, practicando en Capiatá, sigue sintiendo aprecio a la banda roja y la ida de Jonathan Fabbro, quien fue cedido a préstamo por Cerro Porteño, le hizo hablar y desearle lo mejor al futbolista argentino, que se nacionalizó para jugar por la Selección Paraguaya.
Y en el programa de entretenimiento El Conejo, por las pantallas de Telefuturo, Fabbro entró en un contacto telefónico ya desde Argentina, y Nelson Cuevas no se aguantó las ganas de decir que River es “lo más grande que hay” cuando se habló del vínculo de Fabbro.
Posteriormente, se saludaron y Cuevitas le dijo: “Te deseo lo mejor, mirá que es una institución que exige mucho pero realmente la gente te va a querer muy rápido porque vos tenés un talento muy bueno. Como compañero (coincidieron en Cerro) te conozco y sé la calidad de persona que sos”.
Y sobre los hinchas y la aceptación, le dio unos consejos. Es que el sector preferencial ubicado detrás del banco de suplentes es conocido por el “paladar negro” y ser muy crítico al juego millonario. “Ojalá que la gente de River, en especial la San Martín, que es la barra, o sea, la gente más especial ahí de la Argentina, al costado del Monumental... Si esa gente te acepta, después ya es todo pan caliente (fácil)”, le dijo.
FABBRO YA SE ENTRENÓ EN RIVER
Y este domingo Jonathan Fabbro ya se presentó a trabajar en Salta, donde su nuevo club realiza la pretemporada. Junto con otro refuerzo, Carlos Carbonero, realizaron trotes diferenciados, publica Olé.
El jugador habló tras el almuerzo con el entrenador Ramón Díaz y puso manos a la obra. Queda por saber qué número de camiseta le toque, aunque él sabe que la 17 es casi una marca personal. “El 17 ya lo tengo marcado, en la Selección, Cerro, me identifica mucho, pero vamos a ver… acá el 17 es mala suerte, lo toman como yeta… dicen ‘¡justo ese número!’ pero es lindo número”, explicó. Es que el hijo de Fabbro le había dicho que use ese número en el Ciclón, pero es el número de “la desgracia”, según la simbología de los sueños en la quiniela, tomada muy en serio por los argentinos.
“COSTÓ UN MONTÓN”. Según Fabbro, no fue fácil la decisión de salir de Cerro, pese a que constantemente declaraba sus intenciones de ir a River. “A mí, imaginate, a mí me costó un montón. Fue una decisión difícil, dejar todo lo que yo había elegido, el club que elegí, el país que elegí. Pero necesitaba mucho venir a estar con la familia”, dijo a El Conejo.
“Sé que es un tiempo nada más. Después voy a volver, obviamente. Zapag (presidente de Cerro) me entendió, sabía que era lo mejor para mi carrera. Yo no salí del club, la idea es volver, porque yo salí a préstamo”, agregó.
CONTENTO POR OLIMPIA. Como el jueves, volvió a hablar del archirrival de Cerro, Olimpia, que juega las finales de la Copa Libertadores de América. “Para nosotros que somos de Paraguay, obviamente que nos pone muy contentos. Imaginate, el fútbol de Paraguay ahora con esto se ve distinto… a todos los jugadores de Paraguay les levanta un poco más. Eso siempre es importante. Obviamente que los de Cerro, la mayoría no quieren que gane Olimpia, pero es el folclore del fútbol también”, señaló.
“Hay que felicitarlos aunque te duela, aunque no te duela. A mí me pone contento porque sé que la pelearon mucho y por algo están ahí”, concluyó Jony.