Darío Medina, director de la Comisión Nacional de Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Pilcomayo, explicó a ÚH que actualmente el canal paraguayo no mete agua debido al poco volumen que proviene desde Bolivia. El funcionario indicó que en Villamontes (Bolivia) el nivel se encuentra en su mínima medida con 90 centímetros de profundidad, mientras que en Pozo Hondo (Chaco) está con una medición de menos de tres metros. Medina señaló que este escaso caudal y la topografía actual favorecen los trabajos de limpieza para que el agua escurra adecuadamente.
Avances. El funcionario explicó que las maquinarias ya avanzaron 12 kilómetros en el canal artificial en la zona de la embocadura, el punto de entrada a nuestro territorio. La empresa Tocsa, adjudicada para el Lote 1, trabaja en el tramo de aproximadamente 190 kilómetros que va desde la entrada de agua compartida hasta la comunidad de El Solitario. Paralelamente, el consorcio encargado del Lote 2 moviliza sus equipos para realizar limpiezas en la zona de La Chaqueña, abarcando las comunidades desde Margariño hasta Guajhó.
Además, la empresa de Hugo Navarro Luciano avanza en el Lote 3 con el cargamento de pilares para la construcción de un puente en Margariño, cumpliendo un pedido de hace más de 10 años para evitar que la población quede dividida y aislada del lado paraguayo durante las riadas.
Ante las consultas sobre una supuesta falta total de líquido, el titular de la Comisión aclaró que las comunidades todavía no están pidiendo agua para consumo humano y que existe suficiente agua para consumo animal en la zona tras la larga sequía de los últimos años.
“El verdadero desafío radica en la acumulación de sedimentos, un fenómeno que se repite hace más de 20 años y se agrava porque el Pilcomayo transporta entre 120 y 140 millones de toneladas de limo, arena y arcilla, sumado a sedimentos vegetales gruesos como el palo bobo”, explicó.
Aliviadero. Medina puntualizó que Paraguay sufre más esta situación al no contar con un aliviadero similar al Bañado La Estrella de Argentina, un gran embalse que retiene los residuos y conduce agua limpia.
Para dar una solución a largo plazo a un río que retrocedió 200 kilómetros, la Comisión impulsará la adjudicación de un anteproyecto para construir un embalse propio en territorio nacional. El director expresó que la obra definitiva es nuestro sueño, reconociendo que las limpiezas de cauce que realizan actualmente son medidas paliativas y repetitivas.
Resultados. Con el cronograma de limpieza en marcha, las autoridades garantizan que el ingreso del agua será normal. Los primeros pulsos de la riada normalmente llegan a mediados de diciembre y, previendo el impacto del fenómeno meteorológico de El Niño, ya se están articulando acciones.
En ese contexto, la comisión mantuvo reuniones con la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), las Fuerzas Armadas (FFAA), el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), además de gobernaciones y municipalidades de la cuenca, buscando coordinar esfuerzos para poder asistir en caso necesario a las comunidades afectadas.
Los trabajos en el río Pilcomayo se centran en la ampliación, profundización e interconexión de canales, acompañados de otras obras estructurales necesarias para dar continuidad al recorrido de las aguas, previstas para el próximo verano.