06 ene. 2026

Piden juicio para juez de Paz por cómplice en megaestafa

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Grave. El juez de Chaco’i habría trabajado en complicidad de la concesionaria de Ñemby.

RODRIGO VILLAMAYOR

La fiscala Lourdes Bobadilla acusó y pidió juicio oral para el juez de Paz de Chaco’i, Jorge Franco Garelik, así como para Denis Steven Bareiro, dueño de una playa de autos en Ñemby. Se presume que estos habrían formado parte de un esquema de estafa con la venta de automóviles, que luego eran secuestrados con orden judicial.

La supuesta red habría perjudicado en total a 255 personas, según el Ministerio Público.

Se sospecha que desde el 2022, los propietarios de la concesionaria Complejo Steven Automotores vendieron varios vehículos; sin embargo, a los clientes les hacían firmar adendas que consistía presuntamente en una dación en pago, donde decía que “ante el incumplimiento mínimo, se comprometían a devolver el rodado”.

Justamente, apenas había un mínimo de atraso con las cuotas, la playa de autos presentaba demandas en una localidad lejana de Ñemby, en este caso, Chaco’i, y el juez de Paz firmaba las órdenes de secuestro.

Con esto, las víctimas “perdían la entrega de dinero, las cuotas pagadas y el rodado”, según la Fiscalía.

ACUSADOS Y VÍCTIMAS. Franco Garelik fue acusado por supuesto prevaricato, al igual que la actuaria judicial Gabriela Gaona.

Mientras tanto, fueron acusados por estafa y asociación criminal Denis Steven Bareiro; su padre, Carlos Alfredo Bareiro; y el oficial de Justicia Carlos Yrala, quien además era el abogado de la empresa, y era quien promovía las demandas ante el Juzgado.

Una de las víctimas habría sido Natalia Bareiro, quien compró un auto de Steven Automotores el 5 de agosto de 2023.

Hizo una entrega de G. 13.500.000 y lo restante lo pagaría en 36 cuotas de G. 1.694.000, según el contrato.

Natalia se atrasó en el pago de su primera cuota, en setiembre del 2023.

Días después, el 2 de octubre, ya que el vehículo contaba con GPS, llegó hasta su casa el oficial de justicia Carlos Yrala, ya con una orden de secuestro firmado por el juez de Paz Jorge Franco.

Ya sin su vehículo, la mujer se acercó a la playa de autos para ponerse al día con el pago de la cuota, pensado que así podría recuperar el rodado; sin embargo, le pidieron que entregue G. 17 millones.

Según la Fiscalía, Natalia Bareiro se negó, por lo que le dijeron que firme otro contrato de compra-venta.

“Ante su negativa a firmar, no le entregaron el rodado, ni la parte de pago que había dado, así como tampoco los pagarés suscritos”, dice la acusación.

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