La acusación particular fue presentada por Pablo Arturo Alborno, bajo patrocinio del abogado Ricardo Estigarribia Chávez, quien solicita la elevación del caso a juicio oral.
Carlos Alarcón fue imputado por la fiscala Lorena Ledesma y querellado a través del citado profesional ante la citada magistrada de Garantías, quien admitió el pedido y le impuso las medidas cautelares.
Según dice, Alarcón Caballero es representante del Star’s Club, ubicado en Arellano esquina José Moreno, de nuestra capital, donde se realizan eventos deportivos, principalmente de fútbol de salón y futsal FIFA.
Sostiene la acusación que el imputado no realizó la adecuación de las instalaciones conforme a la normativa vigente para evitar la propagación de sonidos generados en su interior, en particular la emisión de música a altos decibles durante el desarrollo de las actividades. Esta situación habría provocado un daño ambiental por polución sonora, del que resultan afectados todos los vecinos.
Remarca que los hechos se dan entre el 2022 y el 2025, cuando se desempeñaba no solo como presidente, sino que fungía de encargado del club, por lo que arrendó el predio para eventos deportivos. Asimismo, autorizó la emisión de sonidos y parlantes entre las 22:00 hasta la madrugada.
Cita los números de los niveles de sonido arrojados entre los 71,8 decibeles el 1 de noviembre de 2024, así como de un máximo de 80,4 el 2 de noviembre de ese año. También menciona otras fechas en que se superaron ampliamente los rangos permitidos para la ciudad de Asunción.
También cita que el club no tenía habilitación municipal. En marzo del 2022, fue fiscalizado, y por resolución del 29 de abril de 2022, se dispuso la suspensión de las actividades; no obstante, siguió funcionando, por lo que la Comuna incluso recurrió a la Justicia para hacer cumplir su resolución. Después, consiguió la habilitación provisoria.
Según la acusación, tanto el Ministerio Público como la Policía corroboraron los altos niveles de sonido, por lo que señalan que el hecho punible se halla acreditado, y solicitan que el caso sea elevado a juicio oral.
El querellante ofrece 22 testigos, 31 documentales, además de otras siete evidencias. Ahora, la magistrada deberá poner a disposición de la defensa la acusación presentada, y se fijará la audiencia preliminar.