En medio de críticas a su gestión, especialmente ante la falta de mejoras en la infraestructura de escuelas y colegios públicos e incluso por la aprobación de títulos falsos, el titular del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Luis Ramírez, defendió ayer ante la Comisión Bicameral de Presupuesto un presupuesto de G. 10,4 billones (USD 1.618 millones) para el ejercicio fiscal 2027.
Se trata de un escaso crecimiento de 0,4% o de USD 5,7 millones más, con un 92,7% destinado a las remuneraciones básicas y beneficios del personal docente y administrativo.
El 3,5%, mientras tanto, se utilizará para cubrir los programas emblemáticos, de gratuidad, kits escolares y becas; el 2,8% para los demás proyectos del MEC, y el 1% restante para gastos de funcionamiento de la cartera.
Según detalló el ministro en su presentación, dentro del plan de gastos se prevén modificaciones y variaciones principalmente en gastos para servicios personales, con unos USD 3 millones para la creación de cargos docentes y USD 30 millones para un ajuste por inflación de 2,4% del salario básico profesional docente.
Asimismo, unos USD 9 millones están previstos para cubrir el escalafón docente; USD 6 millones para la regularización con el Instituto de Previsión Social (IPS); USD 940.000 para un ajuste al salario mínimo legal, y USD 2,5 millones para la regularización de obligaciones con la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
El ministro informó que también está en proceso una adenda por USD 18,7 millones más para un ajuste salarial del 2,6% hasta alcanzar el 5%, lo que implicaría unos USD 16,3 millones, además de USD 2,4 millones para la creación de otros cargos.
“Siempre hay un aumento importante para responder a los docentes en materia salarial y en materia de sus beneficios como el escalafón. Vamos a cumplir una deuda histórica con el IPS, vamos a cumplir nuestra deuda con la ANDE, estamos poniéndonos al día con algunas entidades y creo que eso también es una prioridad o una novedad dentro de este presupuesto”, resaltó al respecto Ramírez.
Durante la sesión, la senadora Celeste Amarilla lanzó duras críticas a su gestión e incluso lo instó a impulsar una nueva reforma educativa.