¿Qué tienen en común un paquete de yerba mate, un dulce tradicional de maní y miel de caña, y una experiencia turística en un destino poco conocido?. Todos pueden convertirse en una puerta de entrada para que Paraguay conquiste nuevos mercados. Esa es parte de la apuesta que empresarios y representantes del sector privado llevan adelante en Umbría, Italia, donde buscan transformar la identidad, la producción y los atractivos nacionales en oportunidades concretas de negocios.
En el histórico Castello di Solfagnano, una misión empresarial organizada por la Embajada de Italia en Paraguay y la Cámara de Comercio Ítalo-Paraguaya reúne a representantes de distintos sectores económicos para generar contactos, promover inversiones y explorar nuevas alianzas entre ambos países. Entre las experiencias que sobresalen están la de un compatriota que convirtió la nostalgia por los sabores de su tierra en un negocio en expansión y la de representantes del turismo que buscan posicionar a Paraguay en el mapa de destinos por descubrir para los europeos.
De la nostalgia por Paraguay a un negocio de 150 productos
Alcides Ávalos lleva 17 años viviendo en Milán. Aunque su actividad profesional está vinculada al sector informático, una dificultad cotidiana terminó abriéndole una oportunidad de negocios: encontrar productos paraguayos en Italia no era sencillo. Lo que comenzó como una necesidad personal se convirtió en Paraguay Italia, una empresa importadora que actualmente distribuye cerca de 150 productos nacionales, principalmente alimentos, en Lombardía, una de las regiones económicamente más importantes del país europeo.
“Cuando llegué a Italia extrañaba los productos paraguayos como cualquier compatriota. Con el tiempo descubrí que había una demanda mucho más importante de lo que imaginaba y que existía una oportunidad para acercar nuestros sabores al mercado italiano”, relata.
La iniciativa no se limita a colocar mercadería en las góndolas. Uno de sus diferenciales es utilizar las redes sociales para contar las historias que hay detrás de cada producto y acercar la cultura paraguaya a consumidores que, en muchos casos, tienen su primer contacto con estos alimentos.
El almidón de mandioca, la stevia, la yerba mate y el tradicional Ka’i Ladrillo forman parte de esa propuesta de difusión. Mediante videos y publicaciones didácticas, la empresa explica sus orígenes, sus usos y su significado cultural. Así, un producto que podría resultar desconocido para el público italiano se transforma también en una oportunidad para dar a conocer las tradiciones paraguayas.
Uno de los ejemplos es el Ka’i Ladrillo, un dulce elaborado con maní y miel de caña. La empresa explica que “ka’i” significa mono en guaraní y que “ladrillo” alude a su forma compacta, una manera de conectar la gastronomía con el idioma y las costumbres del país.
“Muchas veces el consumidor no conoce el producto. Entonces tratamos de contar la historia que hay detrás, explicar qué significa su nombre, cómo se consume y qué representa dentro de nuestra cultura”, señala Ávalos.
Actualmente, la yerba mate y el almidón se encuentran entre los productos paraguayos de mayor demanda para la firma. Además, la empresa busca innovar en sus formas de comercialización, con propuestas inspiradas en la cultura del aperitivo milanés, para adaptar los productos nacionales a nuevos hábitos de consumo y ampliar su llegada al público italiano.
La experiencia muestra que la apertura de mercados no depende únicamente de contar con un producto competitivo. También exige explicar su valor, acercarlo a los consumidores y construir una identidad reconocible en un entorno donde la oferta internacional es amplia.
Turismo: Paraguay quiere dejar de ser un destino desconocido
La misión empresarial también representa una oportunidad para otro sector que busca ganar terreno en Europa: el turismo. Liliana Estigarribia, directora de Alto Vuelo Viajes y representante de la Asociación Paraguaya de Agencias de Turismo (Asatur), participa de los encuentros con el objetivo de generar contactos y explorar oportunidades para atraer visitantes extranjeros al país.
Asatur reúne a agencias y operadores turísticos de Paraguay y trabaja tanto en el turismo emisivo, que facilita los viajes de paraguayos al exterior, como en el turismo receptivo, orientado a captar visitantes internacionales.
Para Estigarribia, uno de los principales desafíos es lograr que Paraguay gane visibilidad en mercados donde todavía existe un conocimiento limitado de su oferta turística.
“En Europa todavía se habla poco de Paraguay. Por eso estos espacios son tan importantes. Nos permiten mostrar nuestros atractivos turísticos, nuestra cultura, nuestra gastronomía y todo el potencial que tiene el país”, afirma.
La experiencia en el Castello di Solfagnano también permite observar cómo otros destinos articulan sus recursos para desarrollar propuestas turísticas diferenciadas. El patrimonio histórico, la naturaleza, la gastronomía, la producción local y la hospitalidad se combinan para ofrecer experiencias que van más allá de una visita convencional.
“Aquí vemos cómo se integran patrimonio histórico, naturaleza, gastronomía, producción local y hospitalidad para crear experiencias auténticas. Son nichos de mercado muy interesantes y con gran potencial de desarrollo”, sostiene.
A su criterio, las tendencias internacionales abren oportunidades para destinos capaces de ofrecer experiencias vinculadas con la cultura, el turismo rural, la gastronomía y el contacto directo con las comunidades. Paraguay cuenta con recursos para desarrollar propuestas en esos segmentos, aunque el desafío pasa por estructurarlas, promocionarlas y conectarlas con los mercados internacionales.
“Paraguay tiene mucho para ofrecer, pero todavía debemos contar mejor nuestra historia al mundo. Cada encuentro como este ayuda a abrir puertas y generar interés por conocer nuestro país”, destaca.
De los contactos a las oportunidades de negocios
Las actividades de la misión en Umbría incluyen encuentros empresariales, visitas técnicas, presentaciones de productos y espacios de intercambio destinados a construir relaciones comerciales de largo plazo. La iniciativa busca acercar a empresarios, importadores, operadores turísticos y representantes de distintos sectores productivos para identificar posibilidades de cooperación entre Paraguay e Italia.
Las experiencias de Ávalos y Estigarribia reflejan dos caminos complementarios para proyectar al país en el exterior. Uno apuesta por introducir productos nacionales en un mercado competitivo y convertir los alimentos tradicionales en una oportunidad comercial; el otro busca despertar el interés por Paraguay como destino turístico y generar vínculos con operadores capaces de acercar nuevos visitantes.
En ambos casos, el desafío es el mismo: transformar aquello que distingue al país en una propuesta atractiva para el público internacional. Desde la yerba mate y el Ka’i Ladrillo hasta las experiencias rurales, culturales y gastronómicas, Paraguay busca mostrar que su identidad también puede convertirse en un motor de negocios, turismo e inversiones.
La misión empresarial en Italia abre así un espacio para que los vínculos personales se conviertan en alianzas comerciales y para que un país todavía poco conocido por parte del público europeo empiece a ocupar un lugar en sus decisiones de consumo y viaje.