Es así que, según el documento, la ex ministra de Hacienda durante el Gobierno de Cartes, tendrá a su cargo una oficina con una nueva estructura jurídica, técnica y administrativa para desempeñar su misión.
En otras palabras, Giménez tendrá a partir de este decreto más atribuciones y será una especie de “superministra” durante este Gobierno. Todo lo concerniente a cuestiones de Estado pasará por sus manos y será la principal asesora del Ejecutivo.
Las dependencias que estarán bajo la supervisión de Lea Giménez serán la asesoría jurídica de la Presidencia, la asesoría política, la secretaría privada, la dirección de administración y finanzas, la oficina de la primera dama, la Unidad de gestión de la Presidencia, y la Dirección de Ceremonial del Estado.
Además, la jefa del Gabinete Civil tendrá la atribución de asesorar, asistir y apoyar al Presidente en la elaboración de programas y proyectos, participar de las reuniones, ceremonias o actos de la Presidencia cuando el mandatario no pueda estar presente, coordinar el sistema interinstitucional y correspondencia oficial de la Presidencia de la República, coordinar la preparación del anteproyecto de presupuesto del GC con la Dirección General de Administración y Finanzas, suscribir convenios de cooperación con instituciones públicas, organizaciones internacionales, entidades privadas nacionales o internacionales, entre otros.