El contexto electoral aumenta la tensión en el gobierno e incluso el vicepresidente Pedro Alliana se sube al carro de las críticas por las decisiones técnicas y pide el cambio de ministros. Sobre este hecho, el presidente Santiago Peña evitó dar una opinión directa y solo dijo que reconoce su “compromiso”.
Son varios los referentes del Gobierno los que critican a los ministros por no dar respuestas a sus pedidos, entre ellos, el gobernador de Guairá Cesarito Sosa, de quien el presidente solo dijo que “tiene derecho a opinar” y que “no hay que satanizar” las opiniones contrarias.
El segundo tiempo de Peña está muy marcado por la presión electoral ante la cercanía de las municipales y el reclamo de los colorados por los recursos. “Ser presidente de la República no es para débiles, si yo no puedo aguantar la presión, quiere decir que no sirvo para este cargo”, respondió.
Lea más: Alliana aguarda encuesta, mientras perfil de Riquelme empieza a sonar
Insistió en que Alliana es una pieza fundamental en el gobierno, a pesar de que recientemente, el vice dijo que la gestión debe tener un enfoque más político y no tan técnico.
Sobre la salida del ex ministro de Economía Carlos Fernández Valdovinos, el presidente dio a entender que fue el costo político de las reformas, sobre todo de la Caja Fiscal, que fue un capítulo muy “doloroso”. “Una reforma costosa del punto de vista político, la agenda que Valdovinos llevó adelante fue realmente de un desgaste tremendo”, subrayó.
Indicó igualmente que “los segundos tiempos requieren de cualidades diferentes y actitudes diferentes”, y que el ex ministro decidió dar un paso al costado.
Propaganda en medio de la crisis
El presidente justificó el plan de destinar cerca de G. 10.000 millones a propaganda estatal con fondos de Itaipú, y como es frecuente en su gobierno, a través de la Fundación Parque Tecnológico Itaipú (PTI-PY). Incluye posteos, eventos y hasta pago a influencers.
Lea más: Se activa propaganda estatal: Más de 300 radios apoyan a Peña y niegan que recibirán pauta
Peña aseguró que todo está transparentado y negó que tenga que ver con las elecciones porque esto se viene “haciendo hace rato”. “¿El Estado no puede informar a la ciudadanía si tiene que hacer una campaña, para avanzar en vacunación, por ejemplo, no lo puede hacer?”, refutó.
Ya en febrero pasado, durante la crisis por las manifestaciones de docentes contra la reforma de la Caja Fiscal, el presidente se reunía en Mburuvicha Róga con más de 100 propietarios de radios del interior, quienes le prometieron apoyo incondicional y se comprometieron a difundir información oficialista en 310 medios. Hubo convocatoria de comunicadores colorados. Entonces, negaron que recibirán fondos públicos para propaganda.
Peña afirma que se intentó instalar narrativa de crisis
El presidente dijo que la economía paraguaya está en un momento de expansión, crecimiento y de desarrollo, aunque domina “la narrativa política y pública en los medios, principalmente”, de lo que acontece con el Gobierno, es decir, el Fisco que tuvo una desaceleración, pero no tiene que ver con el sector privado.
“El sector público representa solamente el 10% de la economía paraguaya, 90% pasa alrededor del sector privado”, separó Peña.
Sin embargo, la “narrativa” de la que habla el presidente no fue instalada por fuera de su gobierno, sino por el mismo ahora ex ministro de Economía, que anunció el inicio de una “economía de guerra” debido al déficit.
Peña indicó que el año pasado se redujeron los ingresos y, a su vez, “el 2025 fue un año de expansión del gasto en programas sociales. Hambre Cero insumió cantidad de recursos enormes y también adultos mayores”, explicó el presidente sobre la famosa “economía de guerra”.
“Lo que vimos en 2025 fue la mayor expansión del gasto social en la historia del Paraguay, por eso nos ajustamos el cinturón, para poder darle previsibilidad que es la que necesita el sector privado. Yo entiendo que la narrativa es tratar de poner un manto de duda sobre la salud económica del Paraguay, pero tenemos que saber diferenciar y hablar con propiedad qué es lo que pasa en el sector privado y que pasa en el público”, concluyó.