Peña quiso suavizar el hecho afirmando que no es un tema partidario y le incluyó a Rafael Filizzola, a quien también le devolvieron sus fueros pese a estar en contra, y a Celeste Amarilla, a quien le rechazaron el desafuero cuando ella pidió que su caso sea tratado en particular.
La gravedad de las declaraciones del presidente está en su interpretación de que la Fiscalía ya pasó el tiempo para la acusación de Erico, cuando este plazo recién se cumple el 24 de mayo, y que por ese motivo el Senado debía meterse en el proceso, devolviendo los fueros. El senador está imputado por lavado de dinero y asociación criminal y el cartismo intentó salvarlo de una eventual condena.
“Lo que ellos entendieron es que pasado el proceso formal que tiene el Ministerio Público para presentar una acusación (después de la imputación) y pasado ese periodo ya se había dado el tiempo suficiente para poder avanzar en una acusación, no se hizo entonces le devuelven los fueros”, lanzó el presidente en total desconocimiento.
Además, Peña aseguró que la Fiscalía no encontró ningún elemento en contra de Erico, cuando ese dato no fue brindado aún por los agentes, que deben entregar su informe en mayo.
“La Justicia ha actuado, no se ha encontrado ningún hecho, yo lo que estaba reflexionando ayer con algunos legisladores es que esto se da de una manera similar como cuando se inicia un proceso en el Congreso de la Nación de juicio político, para ministro de la corte o para un fiscal general del Estado, que se inicia en la Cámara de Diputados se acusa y luego va a la cámara de senadores, y cuando tenemos un proceso tan largo esto genera una incertidumbre tremenda en la población”, lanzó Peña.
La abogada Cecilia Pérez dijo que Peña confirma de este modo el atropello constitucional y una injerencia.