Un nuevo retrato bélico llega a los cines locales de la mano del director David Ayer (End of watch, 2012. Training Day, 2001). Se trata de una película de guerra donde el actor norteamericano Brad Pitt encarna a un sargento del ejército de Estados Unidos llamado Don “Wardaddy” Collier.
El oficial ordena un tanque de nombre “Fury” en el que se embarca en una misión acompañado de otros cinco hombres tras las filas enemigas. Con pocas posibilidades de victoria, estos intentarán atacar el corazón de la Alemania Nazi.
El rodaje de esta cinta tuvo lugar en Inglaterra, en setiembre de 2013. En aquel entonces, los estudios Pinewood enviaron cartas de advertencia a los pobladores de Shirburn, Watlington y Pyrton advirtiéndoles que habría ruidos de explosiones y disparos.
En octubre de ese mismo año, un doble había sido apuñalado accidentalmente mientras se filmaba una escena en la aldea Pyrton (Oxfordshire), por lo cual fue llevado al hospital con una ambulancia aérea.
La película causó polémica por haber rodado un fragmento con extras uniformados de nazis en el Día del Recuerdo (11 de noviembre), razón por la cual el director y Sony pidieron disculpas.