12 ene. 2026

Patriotismo por decreto

Por Cristian Cantero - ccantero@uhora.com.py

A pocos días de conmemorarse los 200 años de la Independencia Nacional, se observan arrebatos de un “patriotismo” exacerbado entre nuestras autoridades, que hasta hace sospechar de la real intención que les mueve a algunos. No faltan quienes, si pudieran, hasta declararían de carácter obligatorio o “por decreto” ejercer el patriotismo en estas fechas de la manera en que a ellos se les ocurra. Solo basta leer algunas de las propuestas elaboradas por algunos legisladores nacionales para entender a qué me refiero.

Atención que no estoy en desacuerdo de las manifestaciones de patriotismo que se expresan en estos días, sino contra la intención de aquellos que buscan quitar un rédito político a la situación.

Resulta evidente que los próceres de la Independencia tenían la convicción de que el Paraguay tenía que existir como nación y, para ello, estaban dispuestos a sacrificar incluso sus vidas.

Eso es precisamente lo que no se percibe ahora cuando muchos de nuestros políticos están lejos de buscar el progreso del país y solamente quieren aprovechar la oportunidad en beneficio propio.

Qué interesante sería que nuestras autoridades tomaran el ejemplo de aquellos auténticos patriotas y pusieran al país en primer lugar; no en los papeles ni “para la foto”, sino con gestos y hechos concretos en favor de nuestra gente, la de carne y hueso, no de ese “pueblo”, mencionado en abstracto, pero cuyos rostros concretos no son tenidos en cuenta.

La historia indica que tres eran los principios básicos en los que los padres de la patria basaban la consolidación de la soberanía: la defensa de la independencia, de los límites fronterizos y la libre navegación de los ríos.

El hecho de que en estas circunstancias el Paraguay como país independiente haya logrado en pocos años desarrollar un proceso de industrialización bastante avanzado para su época, con sus propios fondos, también deja entrever que evidentemente, había un alto grado de honestidad en el manejo de la cosa pública.

Deberían ser estos los parámetros con los que medimos nuestros respectivos niveles de patriotismo y no solo en la utilización de banderitas o prendedores alusivos al Bicentenario que tanto abundan en estos días.

Es necesario que volvamos a reafirmar nuestra identidad y saber qué es lo queremos como nación y como sociedad. Sobre todas las cosas, debemos tener una mirada más profunda, más allá de las banderías políticas e independientemente del signo político de los que están en el gobierno.

Es necesario que las políticas dictadas por el Estado, se cumplan en beneficio de la mayoría de la población pero con el empoderamiento real de esa misma población, la cual debe cobrar protagonismo o seguirá dependiendo siempre de la politiquería de turno.

Esa es la mejor manera de demostrar nuestro amor a la patria y honrar el coraje de nuestros próceres que se jugaron el prestigio y la vida (joven, por cierto) en la construcción de una nueva sociedad.